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LA PRIMERA VEZ QUE CRISTINA IMPROVISÓ

Ante la Asamblea Legislaltiva, donde Perón siempre leyó, Cristina improvisó su discurso al asumir su primer mandato hace cinco años. Fue la primera vez como jefa de Estado. Aquí, la primera critica que recibió.

Por Armando Vidal

Cristina Kirchner no revoleó el bastón como hizo su esposo el 25 de mayo de 2003, pero tampoco leyó su discurso como hizo él en su mensaje inaugural.  Optó por una pieza de su estilo como legisladora. Fue clara y franca pero carente de la pulidez de los textos

repensados. La improvisación del discurso de parte de quien debe definir los lineamientos de su gobierno -la primera de un Presidente en su mensaje inaugural desde 1853- sorprendió al Congreso. Y, en particular, a la Imprenta que mantuvo de guardia a su personal hasta último momento aguardando el discurso que nunca llegó.

Por eso, también por primera vez, los legisladores no tuvieron el mensaje impreso en sus bancas.

Lo que se repitió -sin previa explicación y en contrario incluso con el espíritu de la Constitución- es la entrega del bastón y colocación de la banda en el Congreso como hace cuatro años y medio hizo Eduardo Duhalde con Kirchner.

En aquellas circunstancias se halló sentido a la decisión por razones de seguridad y también por el origen mismo de la condición de Duhalde, cuya presidencia devino de la propia Asamblea Legislativa, tras la crisis de diciembre del 2001.

Cristina Kirchner, ajena a todo ello, hizo una mezcla de impresiones personales. Sumó alguna observación propia de la práctica periodística cuando puntualizó que la diferencia de sufragios a su favor en las elecciones del 28 de octubre con relación a la segunda candidata (Elisa Carrió) fue igual a la cantidad de votos que llevó a Néstor Kirchner a la Casa Rosada.

Ese amplio margen en su apoyo, explicó, fue mérito del Presidente saliente.

"Usted pudo revertir la sensación de frustración" le dijo al hombre sentado a su izquierda.

Para ella, ese camino es parte de un proyecto superador de las individualidades que no consagraría su victoria definitiva "mientras haya un pobre en nuestra Patria".

Mencionó el Bicentenario como meta e instó a "construir ese país distinto" como una "obligación moral".

Incluyó en ese cometido a los medios de comunicación "que -dijo- no son la oposición, pero muchas veces se le parece bastante".

Volanta y título: Cristina en el Congreso/ Un discurso y una jura que rompieron una tradición

Fuente: Clarín, 11/12/07