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DEBATE SOBRE LOS 30 AÑOS DE DEMOCRACIA

La deuda externa y el camino con sus tropiezos fue la evocación realizada por parlamentarios, algunos que lo fueron y otros que continúan en ejercicio, de un viaje de tres décadas de la democracia argentina.

5 de diciembre de 2013. Un viaje imaginario por los 30 años de democracia en el Congreso de la Nación: esa fue la propuesta de la Fundación de Estudios Políticos, Económicos y Sociales para la Nueva Argentina (FEPESNA), que reunió en un panel de debate a los entonces vicepresidentes de los bloques justicialista y radical en la Cámara de Diputados, José Luis Manzano y Marcelo Stubrin; al actual titular del bloque del Frente para la Victoria en la Cámara alta, Miguel Pichetto, y al senador Ernesto Sanz como referente de la UCR.

Bajo el lema 30 Años de Democracia: La construcción de una nueva convivencia, el evento fue conducido por el decano de los periodistas parlamentarios, Armando Vidal, y contó con la presencia de numerosos protagonistas del Congreso desde 1983, que se dieron cita en el Salón Azul del Senado.

El debate osciló entre distintos hitos que marcaron la historia parlamentaria en los últimos treinta años, como los debates por la reestructuración de la deuda y las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, y exhibió diferentes visiones sobre la obediencia partidaria.

El puntapié inicial fue la discusión entre la Alianza y el PJ en torno a la comisión investigadora de la legitimidad de la deuda externa y siguió con reflexiones sobre los desafíos que debió afrontar el gobierno de Raúl Alfonsín.

Manzano reconoció que “Alfonsín corporizó la demanda” de “alejarnos del autoritarismo como forma de hacer política”. mientras que para Stubrin ese gobierno “tenía que demostrar democracia, tenía que demostrar que se podían hacer convenios colectivos de trabajo, permitir el ingreso universitario irrestricto; demostrar que había capacidad para controlar el problema militar".

"Esas fueron las prioridades centrales junto a la política de Derechos Humanos”, consideró.

En tanto, Pichetto analizó que para 1983 “el partido militar todavía tenía gravitación en la Argentina, todavía estaba fuerte” y por eso pidió “mirar las cosas desde una mirada más benevolente, la mirada de ese momento”, tras ejemplificar con la sanción de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.

A su turno, Sanz reflexionó que en la última década “la amenaza ya no fue a la democracia, sino que la amenaza que marcó a fuego fue la del ‘que se vayan todos’ del 2001”, que incluso “marcó el debate parlamentario".

Otro tema introducido en el debate fue el de la dicotomía entre la democracia partidaria y la obediencia política.

En este punto, Pichetto consideró que “se abren partidos con muy pocas exigencias legales” y que “hay que volver al tronco de los grandes partidos nacionales”.

El rionegrino consideró que “hay cuestiones de moral en las que el parlamentario puede decidir de acuerdo a sus convicciones”, como en el caso del aborto, pero ponderó la “disciplina partidaria”. “De lo contrario no se podría gobernar. La verdad de la política tiene que ver con llevar adelante las ideas de un gobierno”, argumentó.

Por el contrario, Sanz recordó que la votación por la reestatización de YPF –diferenciada dentro del bloque radical- significó “un desafío de debate interno extraordinario” y remarcó la necesidad de mostrar “honestidad política frente a la sociedad”.

Al cierre, Manzano sostuvo que “la democracia ha logrado desterrar el uso de la violencia como mecanismo de resolución de los conflictos” y tras marcar a la pobreza como una de las deudas de la democracia, pidió “un Congreso más activo que aborde los problemas que le interesan a la gente”.

Entre otros, estuvieron presentes los legisladores mandato cumplido Eduardo Menem, Humberto Roggero, Ricardo Lafferriere, Marcelo Bassani y Jesús Rodríguez, además de los actuales senadores Daniel Filmus, Ana María Corradi, Osvaldo López y Marina Riofrío.

Título y bajada: Protagonistas del Congreso homenajearon los 30 años de democracia/ Un panel de debate convocado por la Fundación de Estudios Políticos, Económicos y Sociales para la Nueva Argentina reunió a José Luis Manzano, Marcelo Stubrin, Miguel Pichetto y Ernesto Sanz.

Fuente: www.parlamentario.com


Bajo el lema 30 Años de Democracia: La construcción de una nueva convivencia, el evento, convocado por La Fundación de Estudios Políticos, Económicos y Sociales para la Nueva Argentina, fue conducido por el decano de los periodistas parlamentarios, Armando Vidal, y contó con la presencia de numerosos protagonistas del Congreso desde 1983, que se dieron cita en el Salón Azul del Senado.

Miguel Ángel Pichetto analizó que para 1983, puntapié de la charla, "el partido militar todavía tenía gravitación en la Argentina, todavía estaba fuerte", por lo que a su entender se debería "mirar las cosas desde una mirada más benevolente, la mirada de ese momento", tras ejemplificar con la sanción de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.

Por su parte, Ernesto Sanz reflexionó que en la última década "la amenaza ya no fue a la democracia, sino que la amenaza que marcó a fuego fue la del 'que se vayan todos' de 2001", que fue lo que "marcó el debate parlamentario".

Según las palabras de Manzano, en la actualidad del Congreso lo que se ve es que "el diálogo funciona en las emergencias y se interrumpe en la normalidad", por lo que habría que encontrar la forma de recuperar el diálogo en la normalidad".

Ernesto Sanz, en tanto, aseguró que "la disciplina partidaria" es "un acto de sinceridad y de honestidad política frente a la sociedad", por lo que los bloques deben votar de manera conjunta, al margen de los pensamientos de cada uno de sus integrantes. "Dividir el voto unos que sí, otros que no y otros que se abstengan, es una hipocresía para con la sociedad".

Sin embargo, Marcelo Stubrin aclaró que "el Congreso es una muestra de la sociedad", con componentes peronistas, radicales y sectores de izquierda, aunque "las exageraciones son siempre malas", respecto de la forma de votación y voltear proyectos de algunos sectores.

Para el final, Pichetto confesó que el único partido "que interpreta los tiempos y las etapas históricas ha sido el peronismo", aunque Ernesto Sanz le aclaró que no era de esa forma, pero evitó seguir profundizando.

Fuente: infobae.com