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A 50 AÑOS DEL ASESINATO DE KENNEDY

Medio siglo después no hay certeza alguna acerca de quienes fueron los autores del magnicidio consumado en Dallas el 22 de noviembre de 1963. Aquí, el investigador e historiador entrevistado se suma a quienes no creen en la versión que dio la Comisión Warren.

Por Jorge Martínez

A diferencia de lo que suele pensarse, el universo de quienes dudan de la versión oficial del asesinato de John F. Kennedy no está formado sólo por delirantes y paranoicos.

En el pasado incluyó a intelectuales de renombre internacional como Bertrand Russell o Hugh Trevor-Roper. También a algunos miembros de la familia del presidente asesinado y de su círculo íntimo. Y en la última década sumó al menos a tres historiadores profesionales estadounidenses, que escribieron libros elogiados por su rigor y objetividad.

Uno de ellos es Michael L. Kurtz, investigador residente y ex profesor de historia en la Universidad del Sudeste de Louisiana, y autor de cuatro obras sobre el magnicidio aparecidos entre 1980 y 2006.

En la última, Los debates por el asesinato de Kennedy: tirador solitario versus conspiraciones, Kurtz sopesa los argumentos a favor y en contra de la versión oficial y examina algunas de las principales "teorías conspirativas".

Su conclusión lo ubica del lado de los que dudan del informe de la Comisión Warren. Kurtz, quien en sus años de estudiante se cruzó en la Universidad de Nueva Orleans con Lee Harvey Oswald, el único acusado por el crimen, aceptó conversar del tema por correo electrónico y analizar para este diario los puntos más oscuros del asesinato del que mañana se cumplen cincuenta años.

- ¿Cuáles son a su juicio los principales defectos de la versión oficial del asesinato?

- Haber partido de la presunción de que Oswald era culpable. La destrucción de pruebas y el encubrimiento de miles de páginas de material relevante. Haber elaborado la teoría de la bala única y no explicar el movimiento hacia atrás de la cabeza de Kennedy al ser baleado (lo cual indicaría que el disparo fatal provino de adelante y fue disparado por otra persona que no era Oswald).

- Supongamos que tiene que convencer a un escéptico de la versión conspirativa. ¿Qué le diría en pocas palabras?

- Le diría que si no hubo conspiración, ¿por qué hubo entonces encubrimiento? ¿Por qué un mafioso como Jack Ruby asesinó a Oswald?

Pese a la divulgación, iniciada en 1992, de documentos mantenidos en secreto, Kurtz recuerda que todavía hay miles de páginas de la CIA que siguen ocultas y duda de que alguna vez se llegue a una explicación creíble del asesinato que satisfaga a todos.

"Creo que nunca vamos a conocer toda la verdad", se lamenta.

Para escribir su libro Kurtz revisó textos confidenciales liberados en los últimos años y conversó con testigos olvidados por la historia oficial, como varios de los médicos que atendieron a Kennedy en Dallas y los que participaron de su autopsia en Washington.

Apeló además a su propia memoria: meses antes del crimen vio varias veces a Oswald en Nueva Orleans junto con Guy Banister, un ex policía y ex agente del FBI investigado en la década de 1960 por el fiscal Jim Garrison y que desde entonces aparece como sospechoso en algunas de las versiones conspirativas, aunque no en la de Kurtz.

 - ¿Cuál es su versión de lo que ocurrió aquel día en Dallas?

- Creo que dos tiradores dispararon desde atrás del presidente, y uno desde el frente. Oswald puede haber sido o no uno de ellos.

Volanta y título:  Entrevista a Michael Kurtz, investigador académico del magnicidio / "Nunca conoceremos toda la verdad"