A+ A A-

CIEN AÑOS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

Una guerra, que fue despedida de la muerte cuerpo a cuerpo en las trincheras y, a la vez, apertura del aniquilamiento extremo atómico pocas décadas después, generó hace cien años la irrupción de nueve países, el fin de los imperios políticos, la aparición de grandes líderes y el nacimiento de las naciones como identidad. Entrevista a una historiadora italiana..

Por Daniel Vittar

La “Gran Guerra”, como le llaman, fue tan súbita y dolorosa que a los europeos aún les cuesta explicarla. Prefieren dejar de lado la catástrofe que produjo en el continente y recostarse sobre los cambios que incubó en lo político, lo social y lo económico.

La historiadora Patrizia Doglani de la Universidad de Bologna, que vino a la Argentina esta semana convocada por la Universidad Nacional de Tres de Febrero, en diálogo con Clarín trató de desmenuzar ese proceso tan particular que desencadenó la I Guerra Mundial.

- Si dejamos de lado el detonante que significó el asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria, ¿cuáles fueron las causas reales que llevaron a la Gran Guerra?

- Sin duda fue un conflicto económico entre naciones, en particular entre los grandes imperios británico y alemán. Eso fue evidente. Había rivalidades por cuestiones económicas en el continente europeo y por el comercio transatlántico con las colonias. Fue, además, el resultado del proceso que produjo la segunda industrialización. Fue una gran guerra económica. Y la guerra fue perdida por el imperio alemán, pero no por una derrota militar, sino por un estrangulamiento económico provocado por una alianza de muchos países neutrales en función de los intereses de Francia y Gran Bretaña.

- ¿Qué peso tuvo el nacionalismo en su gestación?

- Muy fuerte. Pero el nacionalismo fue todo un proceso. A fines del siglo XIX el nacionalismo emerge con fuerza, como también el racismo y el antisemitismo. En la I Guerra Mundial el nacionalismo fue tan sólo una fase.

- ¿Por qué se la conoce como la primera guerra moderna?

- Porque se aplicó la capacidad que habían desarrollado las industrias mecánica y química, que a su vez arrastraron a otros sectores. Nuevas armas, tanques, blindados. La industria automovilística nace al inicio de 1907/8 y tiene un gran desarrollo con la guerra. En Italia surge la Fiat; en Francia la Citröen y la Renault; en Alemania la Volkswagen. Todas ellas trabajan para la guerra. Y la industria química se transforma en una industria de muerte. También el petróleo surge en ese momento como nueva fuente de energía. Se pasa del caballo a la máquina con la potencia de esta nueva energía. En la Gran Guerra, toda la nueva tecnología se utiliza para desarrollar armamentos. Es el desarrollo aplicado a la destrucción La Gran Guerra tiene dos elementos que es necesario destacar. Primero, se esperaba una guerra corta, relámpago, una Blitzkrieg como le decían los alemanes. Sólo se toma conciencia de que iba a ser larga una vez que comenzó. El segundo elemento es que desde el plano industrial y económico los hombres de principio siglo XX pensaban en generar progreso, en mejorar la situación general. Pero de la idea del progreso se pasa inmediatamente a la idea de muerte, de aniquilación. Es la modernidad aplicada a la muerte.

¿En qué medida el resultado de la guerra genera cambios en la conformación y el equilibrio europeo?

- En Europa nacen nueve naciones tras la guerra. Es el triunfo no sólo del nacionalismo, sino de una idea de Estado-Nación. La Gran Guerra cierra el periodo de estados multinacionales en Europa, que conformaban los imperios. Y surgen otros pueblos, otros territorios fuera de Europa que reclaman vivir como Estado-Nación. Es el inicio de la descolonización. A raíz de esta guerra nacen líderes como Mahatma Gandhi, Mao Tse-Tung, Ho Chi Minh. La gran guerra es el nacimiento de las naciones. Este concepto de nacionalidad y de identidad nace con la sangre de la guerra, con el sacrificio de la guerra. De sus trincheras surge la cuestión de identidad.

- Pero también fue la puerta al fascismo...

Sin duda. Es un pasaje directo. Hay un cambio social, de mentalidad. Y también es parte de la modernización de la política. Porque el fascismo no es conservador, es renovador; que después se haya convertido en autoritario es otra cosa. Pero la guerra creó también democracia, por ejemplo en Francia e Inglaterra. Los movimientos de masas que salieron de la guerra se enfrentaron con la nueva sociedad. La guerra produjo revolución y contrarrevolución. Todo lo moderno con la revolución rusa, con los cambios en Alemania, en Hungría. Pero también movimientos contrarrevolucionarios.

- ¿Qué cambió en lo político?

- Fueron diferentes en cada país. Pero lo cierto es que crea una relación muy estrecha entre el individuo y el Estado. Las penurias de la convivencia de millones de personas en las trincheras creó un vínculo directo con el Estado. Cambió el vínculo del individuo con la autoridad.

Volanta, título y bajada: Un conflicto que involucró a 32 Estados y arrasó gran parte de Europa/ A 100 años de la Primera Guerra Mundial, aún cuesta explicar sus orígenes/ La historiadora italiana Patrizia Doglani apunta a las rivalidades económicas de los imperios y al nacionalismo. “De sus trincheras surge la cuestión de identidad” y “nacen las naciones”, afirmó.

Fuente: Clarín, 13/7/14.