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MOISÉS LEBENSOHN, RADICAL PROGRESISTA

Radical progresista, amigo de Evita, periodista, emblema de la Declaración de Avellaneda, Moisés Lebensohn integra el salón de honor de las figuras de la UCR. Aquí lo presenta un diputado que en 1983 ocupó su lugar en ese tramo fundacional de la democracia y que escribió un libro de reciente publicación sobre esta figura que merece ser mejor conocida.

Por José Bielicki

Su nombre se ve en calles, avenidas, plazas, ateneos, comités, fundaciones e institutos de formación. Pero, ¿quién fue? Es notable el desconocimiento hacia este político, abogado y periodista, aun en el propio radicalismo al que dio su capacidad de creación y genio transformador actualizando el pensamiento de Hipólito Yrigoyen en horas difíciles en que dirigencias conservadoras y confundidas mostraban impericia cuando no complicidad frente al fraude instaurado desde el derrocamiento del gobierno radical en 1930.

Moisés Lebensohn nació en Bahía Blanca el 12 de agosto de 1907 y murió el 13 de julio de 1953. Hijo de inmigrantes judíos; su padre, ruso, era medico y políglota, un intelectual que tuvo una poderosa influencia en su formación. La madre, Fanny Chaponik, rumana. Ambos, descendientes de humildes familias campesinas.

En 45 años, cuando aún quedaba mucho por hacer, murió dejando marcas inconfundibles de su ideario progresista que supo transmitir a un radicalismo que subsistía anquilosado y sin vocación de poder.

Su intensa labor logró incorporar una mística ideológica y militante en los jóvenes y dio con otros dirigentes de su generación como Gabriel del Mazo, Arturo Frondizi, Crisólogo Larralde, Antonio Sobral, Ricardo Balbín, Héctor Noblia, Oscar Alende, Federico Monjardin y muchos otros nacimiento al movimiento de intransigencia y renovación.

Junto a Del Mazo y Frondizi, de su inspiración surgieron herramientas fundamentales como "la profesión de fe doctrinaria" y "Las bases de acción política", lo mismo que la Declaración de Avellaneda de 1945.

Debió enfrentar a una dirigencia conservadora, sufriendo discriminaciones y ataques que pudo superar gracias al sentido misional que tenía de la política.

En 1931, editó el primer número de su diario Democracia en su ciudad Junín y a través de sus páginas difundió sus posiciones contra el fraude, su alineamiento decidido en defensa de la república española y la denuncia de la masacre nazi y de todos los atropellos de los gobiernos de la década infame. El diario cumple 79 años dirigido por Héctor Moisés Lebensohn, su hijo.

Sólo ocupó dos cargos electivos: fue concejal en Junín entre 1936 y 1940 y en 1949 presidente del bloque de convencionales constituyentes, asamblea de la que se retiró con un discurso inolvidable, cuando quedó en claro que el objetivo de la convocatoria era la reelección del presidente y no las transformaciones del constitucionalismo social con las que soñaba.

Para observar sus calidades, es importante ver los proyectos como concejal, su sentido social, comprensión de los problemas sanitarios, urbanísticos y sobre el rol del estado al servicio de la gente.

Su labor consistió en recorrer cada rincón de la provincia de Buenos Aires, de la mano de la juventud, donde recuperó la causa radical con una labor docente y un dinamismo nunca visto.

Como presidente del comité de la UCR de la provincia de Buenos Aires transformó los estilos, dando vigor a congresos, como lo hizo en la juventud. Sus discursos fueron sólidos y emotivos, marcando el futuro, en asuntos que concernían al campo, a los obreros y a la mujer.

Culmina en 1953 con la presidencia de la convención nacional y se trunca una vida austera, volcada a un ideal por el que da la vida.

Murió pobre y hoy sigue siendo un ejemplo por sus ideas y su vida transparente y sentido ético de la política. Ejemplo de quienes nos enorgullecemos los radicales, como de tantos otros hombres y mujeres que sirvieron a la patria sin pedir nada a cambio.

Nota: El Dr. Bielicki es autor de Moisés Lebensohn, el hombre que pudo cambiar la historia (Editorial Lumiere, 2009)