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DIPUTADOS, POR SIETE VOTOS

Fue una jornada de días sin frontera iniciada un viernes por la tarde, con casi veinte horas de debate y más de 150 discursos y que tuvo el beneficio de reservar para los diarios las tapas del domingo. La puja entre el Gobierno y el campo había comenzado afuera del Congreso pero terminó adentro con un alentador resultado para el oficialismo. Al final, los puntos centrales.

Por Laura Serra

 De la Redacción de La Nación

Siete votos. Tan sólo siete votos permitieron al oficialismo imponerse sobre la oposición en la elección más reñida en los últimos tiempos en la Cámara de Diputados, protagonista de una sesión tan extensa como histórica por las expectativas políticas que generaba la ley en debate: la ratificación de las retenciones móviles al agro impuestas por el Gobierno.

Tras 19 horas de agobiante, pero intenso debate, con más de 150 discursos de todo el abanico político, al mediodía de ayer llegó, finalmente, la hora de la verdad. Los 254 rostros de los diputados presentes -una asistencia inédita en el cuerpo- apuntaban, expectantes, al tablero electrónico.

El veredicto desató el júbilo del oficialismo: 129 votos en favor de ratificar el proyecto oficial sobre retenciones móviles, 122 en contra y dos abstenciones. Fue entonces cuando el recinto, literalmente, estalló. Los diputados oficialistas saltaron de sus bancas, brazos en alto, como si festejaran un gol de último minuto en un campeonato mundial. Desde las galerías, colmadas de militantes kirchneristas, llovían los papelitos mientras, en el recinto, todos se fundían en abrazos y a varios se les escapaban las lágrimas, y no sólo a las mujeres.

 Luego, con los dedos en V y en un clima triunfalista, entonaron (a los gritos) el Himno Nacional, mientras el jefe del bloque oficialista, Agustín Rossi, recibía la felicitación de todos. Incluso de la presidenta Cristina Kirchner, por teléfono, y de los funcionarios allí presentes, como el canciller Jorge Taiana y los ministros Nilda Garré y Carlos Tomada. Aquello no era más que una auténtica catarsis tras dos semanas de extrema tensión en el seno del bloque oficialista.

El proyecto original del Gobierno, en verdad, entusiasmaba a muy pocos en la bancada; la gran mayoría quería eludir el costo político de enfrentarse con el campo.

Sólo con la inclusión en el texto de mayores compensaciones a los pequeños y medianos productores (muchas más de las que la Casa Rosada estaba dispuesta a ceder en principio) pudo la conducción a cargo de Rossi obtener el estrecho margen de diferencia a su favor en la votación. En las modificaciones, los oficialistas incorporaron un régimen de compensaciones escalonado de acuerdo con la producción anual, por tonelada, de los pequeños productores.

Así, se pretende aliviar la carga que les significa el pago de la alícuota plena de las retenciones (de lo que se explica aparte). Asimismo, se introduce una serie de mecanismos para simplificar el cobro de dichos reintegros. La del oficialismo fue, en verdad, una victoria demasiado ajustada para un bloque que domina cómodamente la Cámara y para un Gobierno que maneja la chequera de las provincias.

De hecho, aquellos nueve únicos votos de diferencia se lograron recién de madrugada y tras intensas presiones sobre algunos legisladores díscolos que habían amagado con acompañar una propuesta alternativa, a la cabeza de Felipe Solá (FPV-Buenos Aires) y Laura Montero (Concertación K-Mendoza), que responde al vicepresidente Julio Cobos (...). El triunfo le salió caro al Gobierno.

No sólo por el costo fiscal de las medidas incorporadas al texto -cuyo debate en las comisiones del Senado arranca mañana-, sino porque las grietas dentro del PJ ya quedaron expuestas. Solá, una de las 14 cabezas de la rebeldía kirchnerista, recibió el maltrato en los gestos y en las formas por parte de sus pares cuando, en la madrugada, anticipó su voto negativo. Una señal de ese malestar la había recibido anteanoche, tras una gresca con asesores de la Jefatura de Gabinete en los pasillos.

 * La oposición, unida

Cuando la derrota de la votación se reflejó en el tablero no hubo, extrañamente, caras largas en las bancadas opositoras. Al contrario, los diputados, de pie, también se abrazaban y, al unísono, dirigieron un sonoro aplauso a los dirigentes ruralistas, que desde la madrugada seguían el debate. Luciano Miguens (Sociedad Rural), Mario Llambías (Confederaciones Rurales Argentinas) y Eduardo Buzzi (Federación Agraria), de pie y sonrientes, devolvían los aplausos.

Luego estrecharon sus manos con las de Rossi, que se había arrimado para saludarlos. Una postal que anticipaba el poco ánimo del agro de volver a la protesta. Aquel fue el cierre de un debate largo e intenso.

Sobre la madrugada, el mendocino Omar De Marchi (Demócrata) sacudió el cansancio cuando criticó, con dureza, uno de los artículos del proyecto, aquel que dispone que la recaudación para las retenciones iría a obras públicas. "Cuando la Presidenta habla de los pobres, realmente no le puedo creer. No basta con imitar a Eva Perón; Evita fue una sola", dijo, lo que desató una silbatina desde las galerías. Súbitamente, todos callaron cuando habló Solá. El legislador advirtió que el proyecto oficial no resolvería dos cuestiones que generó el conflicto: el "sufrimiento y la incertidumbre" de la gente del interior, como tampoco "los llamados a la violencia por parte de hombres del sector agropecuario" resultado, a su juicio, de la cerrazón del Gobierno en modificar la resolución 125.

Desde el kirchnerismo duro, la respuesta no tardó. La kirchnerista cordobesa Nora Bedano recalcó la importancia de las retenciones "para redistribuir la riqueza", mientras que Juan Díaz Roig (Formosa) subrayó que el nuevo dictamen "soluciona el problema al 85% de los pequeños y medianos productores".

EL PROYECTO APROBADO

La misma alícuota : Se ratifica la resolución 125 con las actuales alícuotas para todos los productores. Para la soja, al precio actual, es de 47%.

Compensaciones : Se dispone un régimen escalonado de reintegros a pequeños productores de soja y girasol. Los que produzcan hasta 300 toneladas anuales recibirán retornos equivalentes a haber pagado el 30% de retenciones. Hasta 1500 toneladas : Las compensaciones llegan hasta productores de hasta 1500 toneladas, aunque sólo recibirán beneficios por las primeras 750.

Monotributistas : Se incluye en el régimen de reintegros a monotributistas con facturación máxima de $750.000. Fecha de vencimiento: Las compensaciones vencen el 31 de octubre de este año.

Volanta, título y bajada: El conflicto con el campo : Histórica sesión en la Cámara baja / Ajustado triunfo oficial en Diputados /Por sólo siete votos, el kirchnerismo logró imponer el proyecto sobre retenciones móviles tras un intenso debate que duró 19 horas y en el que hablaron más de 150 legisladores; la Casa Rosada logró los respaldos necesarios apenas en la madrugada

 Fuente: La Nación, 6/7/08