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ARGENTINA NO TIENE UN DESTINO MANIFIESTO

Frío analista, tanto en su especialidad cuanto en la observación del ejercicio de la política en la Argentina, el autor despoja de ropa y apariencias lo que dicen los diarios y la televisión para concluir que todo lo que transcurre ante nuestros ojos no es más que el viejo truco de hacer felices a los ricos.

Por Luis Scalise (*)

Sin hacernos eco del lema de Helio Jaguaribe (1), según el cual “la Argentina está condenada al éxito”, podemos afirmar, desde la racionalidad y desde el análisis histórico, que la Argentina no estuvo ni está condenada a nada, sencillamente porque su destino no está predeterminado, sino que depende de

 la aplicación de políticas concretas decididas por hombres particulares, con nombre y apellido, en momentos determinados, con día, mes y año.

El negocio de los promotores del fatalismo, que privilegian la casualidad antes que la causalidad, es inculcar en la población la idea inmovilista. Según esta añeja y remanida teoría, será el destino o la acción de las fuerzas, nunca muy claramente identificadas, quienes decidan nuestro futuro como Nación.

La conclusión es obvia: si el destino nacional depende del azar, o vaya a saber de qué, nada podremos hacer para modificar la realidad. Hay, por lo tanto, que aceptar la aplicación de políticas de ajuste “no deseadas pero necesarias” porque “no hay otra alternativa”.

Es más, según este discurso, debemos agradecer que los organismos internacionales de la usura, llamados generosamente “organismos internacionales de crédito”, se ocupen de nosotros.” (NdA: las frases entrecomilladas son de Felipe Pigna, en Los mitos de la Historia Argentina 3, Editorial Planeta 2006).

* La fórmula del robo

“Estos asuntos de economía y finanzas son tan simples que están al alcance de cualquier niño. Solo requieren saber sumar y restar. Cuando usted no entiende una cosa, pregunte hasta que la entienda. Si no la entiende, es que están tratando de robarlo”. Lección de Raul Scalabrini Ortiz, (1898/1959).

En estos párrafos esta la fórmula con la cual los gobiernos roban.

Otra en la misma dirección un poco más añeja: “…un hombre que quiera en todo hacer profesión de bueno fracasará necesariamente entre tantos que no lo son”. Maquiavelo (1532)

La historia demuestra que casi todos los dirigentes políticos (gobernantes, hombres de estado, legisladores o seres vinculados al poder) no han hecho nada por el bien común sino que se han procurado su propio bienestar.

Desde que el hombre salió de la cavernas y se juntó en tribus o clanes; hasta hoy, siglo XXI, esos viles, mezquinos y traidores, sólo han engañado y estafado a los demás, prometiendo un ilusorio desarrollo y progreso común.

A tal punto ha llegado la corrupción que cuando un gobierno cumple con alguno de sus deberes normales, lo publicitan como si fuera una idea original o un gran logro. Ejemplo: a un ciudadano común le otorgan un premio internacional por su talento y esfuerzo personal: el gobernante dirá o dará a entender: “Ese premio se logró bajo nuestra gestión” ¿Qué tiene que ver? Es un logro personal de un individuo.

Hubo pocas excepciones que no utilizaron el camino de la corrupción y el delito, en nombre de virtudes utópicas. Precisamente por lo que dice Maquiavelo.

Los medios son cómplices de las elecciones gubernamentales ya que éstas les brindan trabajo (dinero). Todo legal. ¿Qué le importa al ciudadano saber quién ganó una elección cuando ya las encuestas arrojan un ganador?

Y sin embargo, los medios se matan por brindar una cobertura descomunal. Cobertura que en otras ocasiones no se ve.

¿Cómo se mantuvo Cuba con un dictador, desde 1959 hasta 2007, sin el FMI y sin “ayuda” económica de los anglosajones? El capitalismo es como una mesa de poker: sólo pueden jugar los que tienen mucha plata. El campesino tiene que darle machetazos al cañaveral.

* Ricos y mentirosos

¿Capitalismo? ¿Comunismo? ¿Socialismo?...Verso, puro verso…Siempre fueron los ricos contra los pobres que no se vendieron… ¿Cómo que en política todo vale o el que miente mejor, gana? No. Nada bueno puede ser producto de una mentira.

Todos sabemos lo que tenemos que hacer para el bien de todos, pero hacemos los que nos conviene a cada uno. Así no hay ningún cambio: los ricos son más ricos y cada vez hay más pobres.

El hombre es lobo del hombre…

¿Cómo puede ser que el hombre llegó a la luna, creó aparatos geniales y no puede crear un sistema auto-administrativo? Y seguimos con la democracia inventada por los griegos cuatrocientos años antes de Cristo.

¿Es porque no queremos? Gracias a la democracia ¿tenemos que aceptar el Apocalipsis por 2,9 puntos?

Mejor, la poesía que lo explica a mejor

Yo no sé muchas cosas, es verdad.

Digo tan solo lo que he visto. / Y he visto: Que la cuna del hombre la mecen con cuentos... / Que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos... / Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos... / Que los huesos del hombre los entierran con cuentos... / Y que el miedo del hombre... ha inventado todos los cuentos. / Yo sé muy pocas cosas, es verdad. Pero me han dormido con todos los cuentos... / Y sé todos los cuentos.

(Lo que he visto, León Felipe Camino (1884/ 1968). Poeta español).

(*) Analista y árbitro de ajedrez, el autor es un periodista que trabajó muchos años en Clarín y tuvo activa participación en los Magistrales Internacionales organizados por el diario Clarín con las máximas figuras del tablero como el campeón mundial Anatoly Karpov en los años 1978, 1979, 1980 y 1982.

 (1) “…las crisis no afectan a todos por igual, no son un cataclismo natural que destruye sin distinciones de clase mansiones y ranchitos. El poder económico de turno, por poseer los mecanismos de dominio y el acceso a una información privilegiada, producto del manejo del aparato estatal, estuvo siempre en condiciones de aprovechar y sacar enormes ventajas económicas y políticas de las crisis que han sometido al hambre y a la miseria a la mayoría del pueblo argentino….”. Helio Jaguaribe, pensador brasileño nacido en 1923, cultor del desarrollo industrial y de la diversidad integrada de América latina, profesor, sociólogo, y autor de varios libros. Título: El hombre lobo