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DESPROTECCION DE NIÑOS Y JOVENES

Un informe sobre la situación de la infancia y adolescencia realizado entre 2004 y 2008 revela el estado de desprotección que se encuentra, aunque en 2009 se registraba atenuado el alto porcentaje relacionado con la protección de la salud.

El año pasado (2009), el 47,9 por ciento de la infancia urbana del país carecía de cobertura de salud, por medio de obras sociales, mutuales o prepagas.

Sin embargo, ese es un indicador que mejoró en los últimos años: es que, en 2004, carecía de ella el 57,7 por ciento de los niños argentinos.

Así lo revela el Barómetro de la Deuda Social de la Infancia; una investigación realizada entre 2004 y 2008 por el Departamento de Investigación Institucional de la Universidad Católica Argentina (UCA) y la Fundación Arcor.

A su vez, dentro del universo de los jóvenes más marginados, la investigación señala que siete de cada diez carecen de cobertura sanitaria y dos de cada diez tampoco cuentan con un hospital público cerca de sus hogares.

En cuanto a las tareas domésticas y al cuidado de niños y hermanos, el 4,6% de los chicos de entre 6 y 12 años ejerce esas labores diariamente. Pero la cifra trepa al 25 por ciento entre los que tienen entre 13 y 17 años.

Desde la percepción de los adultos, la inseguridad y la drogadicción son las principales amenazas para la infancia en los ámbitos barriales. En menor medida surgen la violencia entre pares, los accidentes de tránsito y la situación de calle que enfrentan muchos niños.

La gran mayoría de los jóvenes sólo realiza actividades deportivas, artísticas o culturales dentro del ámbito escolar y éstas tienden a incrementarse a partir de los estratos sociales medios y altos.

En tanto, el 50 por ciento de los niños de entre 2 y 4 años no acceden a una escolarización temprana.

* Pobreza

 Otro dato que reveló la investigación es que la pobreza y la marginalidad asfixian a un cada vez mayor número de familias argentinas: siete de cada diez niños y adolescentes pobres del país vieron restringido su acceso a los servicios básicos de luz, gas o agua en sus hogares en los últimos años.

Fuente: La Nación, 16/7/09