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LUCHA, MUERTE Y UNA CARTA PARA EL HIJO

Esta es la carta que el sargento ayudante de gendarmería Ramón Gumersindo Acosta, Medalla "La Nación Argentina al Valor en Combate", enviara a su hijo Diego antes de morir en acción en Malvinas. Luego,  una canción chamamecera en  justo homenaje.

Por Ramón Gumersindo Acosta

 “ Puerto Argentino, 2 de Junio de 1982. "Querido hijo Diego, que tal muchacho? Cómo te encuentras? Perdóname que no me haya despedido de ti, pero es que no tuve tiempo, por eso es que te escribo para que sepas que te quiero mucho y te considero todo un hombrecito y sabrás ocupar mi lugar en casa cuando yo no estoy.

Te escribo desde mi posición y te cuento que hace dos días íbamos en un helicóptero y me bombardearon, cayó el helicóptero y se incendió, murieron varios compañeros míos pero yo me salvé y ahora estamos esperando el ataque final. Yo salvé tres compañeros de entre las llamas.

Te cuento para que sepas que tienes un padre del que puedes sentirte orgulloso y quiero que guardes esta carta como un documento por si yo no vuelvo: o si vuelvo para que el día de mañana cuando estemos juntos me la leas en casa.

Nosotros no nos entregaremos, pelearemos hasta el final y si Dios y la Virgen permiten nos salvaremos. En estos momentos estamos rodeados y será lo que Dios y la Virgen quieran. Recen por nosotros y fuerza hasta la victoria final.

Un gran abrazo a tu madre y a tu hermana – cuídalos muchos, como un verdadero Acosta. Estudia mucho.

VIVA LA PATRIA".

                             

 

NdE: En malvinense.com puede leerse "El 30 de mayo recibieron la orden de ocupar cinco alturas para actuar como alerta temprana, en el sector oeste, cubriendo una línea más allá de los cerros Dos Hermanas, dos riscos gemelos, pero sin llegar a Monte Kent que en ese momento ya estaba en poder de los ingleses. El combate allí era letal. Los ingleses se habían infiltrado en nuestras posiciones y una patrulla del Ejército Argentino había caído en una contraemboscada. La situación que se vivía en Dos Hermanas indicaba que se acercaba el momento decisivo. El movimiento de los “Alacranes” hasta la posición señalada se realizó en un helicóptero del Ejército que fue alcanzado por un misil enemigo que lo precipitó a tierra y apenas caído fue atacado desde el aire por un avión Sea Harrier. Esta acción provocó la muerte instantánea de seis gendarmes y resultó gravemente herido el sargento primero, Justo Rufino Guerrero. Ese fue el día del Bautismo de Fuego del Escuadrón “Alacrán”. Esa página de gloria tiene un agregado, las actuaciones heroicas del segundo comandante Ramón Gumersindo Acosta y del sargento primero Carlos Pepe, quienes socorrieron y rescataron al subalférez Aranda y al mismo suboficial Guerrero. También ayudaron a otros integrantes de la patrulla que se encontraban atrapados en el helicóptero abatido y que se hallaba a punto de estallar por el fuego que alcanzaba la munición que transportaba. El segundo comandante Acosta estaba muy golpeado, dado que antes que el helicóptero impactara sobre el suelo, logró desprenderse voluntariamente de la aeronave y golpeó fuertemente en la turba. Pensando en su familia, Acosta, esa misma noche, le escribe una carta a su hijo en la que contaba lo ocurrido ese día.  Después se les asignó una nueva misión. Fue el 10 de junio, en cercanías del Monte Kent, donde en una emboscada, resultó herido el gendarme Pablo Parada y es herido de muerte el suboficial Ramón Gumersindo Acosta, que cerró la página de los siete gendarmes que hicieron realidad la sentencia latina “Dulce et decorum est pro patria mori” (Es dulce y decoroso morir por la patria). Ellos eran: El primer alférez Ricardo Julio Sánchez, subalférez Guillermo Nasif, cabos primeros Marciano Verón y Víctor Samuel Guerrero, cabo Carlos Miguel Pereyra y gendarme Juan Carlos Treppo".

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A contuación se publica la letra del chamamé dedicado al sargento Acosta, con el título Los Ramones, con texto de Julián Zini y música de Mario Boffil, quien la interpreta junto con Ricardo Scófano. Ver en Youtube con el título Los Ramones de mi Patria.

Amoité güivé... de su Paraje, / del fondo mismo del campo, / por el mismo senderito / por donde llegó el “llamado”, / salió a la ruta el Ramón,/ de su San Ramón del bajo... / Como quién mira y no piensa, / se iba mordiendo los labios... / 

Nunca aprendió a despedirse / ni a decir ‘Adiós al Pago’; / miró una vez el palmar, / y otra vez miró el bañado... / Y se guardó aquel paisaje / donde se guarda lo amado, / sin pensar que alguna vez podría necesitarlo... /

Cantado

¡Oh... el Ramón Antonio Meza,/ sanluiseño enamorado, / murió apretando la foto / de su amorcito adorado... / Lindo por dentro y  por fuera, / siempre alegre, siempre guapo, / con tu sonrisa grandota / aunque vengan degollando...!/

 ¡Oh!...el Catalino Miranda, / de abuelo toba-cristiano/ que iba dictando en la noche/ aquel tu rezo "mariano". / Que unía los corazones / contra tantos cañonazos... / Y era una luz de esperanza, / como una flor en el barro... /

Estribillo

Por todos nuestros Ramones, / por su maestra de campo, / por tantas y tantas Madres/ de este “Largo dolor Patrio”; / soñando su viejo sueño, / mi corazón estafado,  /Sigue gritando: ¡Presente! / ¡Viva la Patria, muchachos!

Recitado

De dos maneras murieron / nuestros sueños estafados / como el Esteban Fernández,/ dejándose estar...finado... / o como el Diego Ferreira, / solita su alma y rodeado, /  florecido en sapukay, /  como un puma acribillado...! / Por eso digo a los vientos, / y si lo digo, me banco, / por la Patria y su Bandera, / por nuestros antepasados / que nuestras Islas Malvinas,/  aunque digan lo contrario, / ¡Son y serán Argentinas! / ¡Viva la Patria, muchachos! /

Cantado

¡Cabo Roberto Baruzzo... / de aquí te estoy saludando...! / comentan tus compañeros /  que el enemigo diezmado / anda buscando el cuchillo / de un fantasma azul y blanco... / ¡Angá, aún no aprendieron / que es un correntino armado...! /

¡Ramón Gumersindo Acosta... / gendarme inmortalizado, / que entraste al mismito infierno / por liberar a tus hermanos... / tu carta es un documento / que pasa de mano en mano / para que broten en tus nietos / tu corazón liberado...!

Estribillo

Por todos nuestros Ramones, / por su maestra de campo, / de este “Largo dolor Patrio”; / soñando su viejo sueño, / mi corazón estafado / sigue gritando ¡Presente! /  ¡Viva La Patria, muchachos..!