A+ A A-

GRACIAS A UN FILM, SE TERMIMÓ LA PESADILLA

Tres inocentes muertos, un joven inocente condenado y policías perversos que urdieron una falsa trama admitida por la Justicia y la prensa complaciente. Pero una película demostró la verdad y la Corte absolvió al condenado. El suspenso sigue con los policías responsables de todo.

Por Alexis Cabañas

En 2005 la Policía Federal lo persiguió a los tiros en Pompeya, dejándolo inconsciente y culpándolo de matar a dos mujeres y un niño. Tras años de cárcel y un documental, la Corte Suprema de Justicia absolvió al condenado, Fernando Carrera. El hecho fue en la mañana del 25 de enero del 2005.

Agentes de civil de la comisaría 34 de la Policía Federal, en un auto sin patente, persiguieron con decisión a  Carrera, quien supuestamente era un ladrón que viajaba en un Peugeot 205 blanco.

En plena Avenida Sáenz le dispararon 25 veces. Muchos de esos tiros dejaron inconsciente a Carrera, quien lógicamente perdió el control del auto. En su recorrido el auto atropelló a dos mujeres y un niño, quienes murieron.

Inmediatamente desde la 34 se armó la causa por la que Carrera sería condenado por asesinato múltiple. Y para justificar la persecusión que desató la masacre, organizaron el relato según el cual Carrera había realizado dos robos en la zona. Por eso le “plantaron” un arma. Y agregaron que en su intento de darse a la fuga se produjo el tiroteo y el atropello de los peatones.

En el hospital, con los balazos encima, Fernando Carrera dio pelea y sobrevivió a los 25 impactos. Pero no así a la causa penal que lo esperaba al salir, impulsada a su vez por los medios de comunicación masiva que bautizaron al hecho como “la masacre de Pompeya” y por la cual en 2007 Carrera fue condenado a 30 años de cárcel.

El cineasta Enrique Piñeyro demostró de forma contundente en su documental El Rati Horror Show  lo armado que estuvo todo con el objetivo de encubrir el accionar criminal de los agentes de la comisaria 34, que ya tenían en su prontuario otras aberraciones, como la de haber ahogado en el Riachuelo al joven Ezequiel Demonti en el 2002.

Sin dudas el documental dejó en evidencia las mil y una maniobra tanto de la Policía Federal como de la Justicia ("Justicia" entre comillas) que amparó a los uniformados y condenó a Carrera.

Con esa prueba audiovisual el joven trabajador realizó huelgas de hambre, peticiones ante el Gobierno nacional, al jefe de la Policía Federal. Pero la Justicia, con sus idas y vueltas, no lo dejó presentar testigos, luego lo absolvió pero lo volvieron juzgar. Terminaron esa etapa acortándole la pena a 15 años.

Finalmente ayer (24/10/16) la Corte Suprema de Justicia resolvió absolver a Carrera, ya que entiende que no hay pruebas suficientes como para determinar que el joven trabajador fue realmente culpable de esos asesinatos.

Sin embargo, lejos de toda justicia real, nada resolvió esa casta de jueces millonarios sobre las maniobras y armados por parte de la Policía Federal que llevaron en definitiva a arruinarle la vida a quien una mañana de enero de 2005 tuvo la mala suerte de ir manejando por la Avenida Sáenz de Pompeya. El perejil, que pasó muchos años en la cárcel, y las víctimas fatales fueron los únicos perjudicados en esta historia. En el reino del revés, un ladrón es vigilante y otro es juez. 

Volanta y título: Justicia de clase/ El Rati Horror Show: Fernando Carrera absuelto once años después 

Fuente:  La Izquierda Diario/Agencia Para la Libertad, periodismo es intervención social Teléfono: 153-618-7620 25/10/16.