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¿QUÉ DEBERÍAN HACER LOS LEGISLADORES?

Este es un ejemplo concreto y cercano protagonizado por una mujer que enfrenta sola a la mafia organizada en el conurbano bonaerense, de Avellaneda a Quilmes. ¿Deberían o no salir en su apoyo los legisladores de la Nación? ¿Deberían o no hacerlo a través de gestos concretos, en particular los representantes de ese pueblo, en ese sector donde el acusado está instalado con su negocio vinculado con el robo de autos de cada minuto?. Cuanto más poder e influencia tenga un diputado o senador mayor es la responsabilidad de su desinterés y silencio. Haydée Valiente es la testigo principal de la megacausa de los desarmaderos ilegales en la zona sur que pertenecen a Elvio Fernández, “el rey del corte”, todo en medio de un festival de crímenes sin sentido.

Por Mauro Federico

“Elvio goza de impunidad total, al otro día de los allanamientos vino en su camioneta hasta los galpones donde estaba la custodia de la Federal y cuando le preguntaron quién era, dijo muy suelto de cuerpo: soy el dueño de todo esto”.

El relato pertenece a una mujer que hace honor a su apellido. Se llama Haydée Cristina Valiente y desde hace más de 15 años está obsesionada por un solo objetivo: ver tras las rejas a su vecino más tristemente célebre, Elvio Fernández, cuyos desarmaderos fueron allanados esta semana, en medio del dolor e indignación provocados por el asesinato de Renata Toscano, la arquitecta de Wilde, a quien ultimaron para robarle un auto con destino a la venta ilegal de autopartes.

Valiente es la testigo principal en una megacausa que puede terminar con las andanzas del llamado Rey del Corte.

La mujer vive amenazada de muerte y sufrió decenas de atentados. “La semana pasada los secuaces de Elvio me tiraron una molotov por sobre la medianera y se me prendió fuego el patio, de milagro no salió nadie lastimado”, explicó a Crítica de la Argentina.

La custodia policial asignada por el Ministerio de Justicia bonaerense fue tiroteada varias veces en la puerta de su casa ubicada a menos de 100 metros del lugar donde Fernández tiene su base de operaciones. Hace cinco meses instaló una carpa frente a la gobernación para pedirle a Daniel Scioli que “termine con la impunidad de Fernández”.

Junto a los abogados del Centro de Protección a la Víctima –que la patrocinan legalmente– denuncia que “hay connivencia policial y judicial, y por eso nunca lo condenan”.

 * Un infierno

“A Elvio lo conozco desde chico, cuando empezó a arreglar motos en la puerta de la casa de su madre, acá en la otra cuadra”, recordó Valiente, quien a sus 52 años vive junto a su esposo y sus cuatro hijos a menos de 100 metros de la base operativa del Rey del Corte.

Sentada debajo de una media sombra incendiada por “una bomba que nos tiraron sus secuaces”, la mujer asegura que desde que lo denunció, su vida se convirtió en un infierno.

 “En 1993, radiqué la primera denuncia ante el juez Marcelo Soukoup, de Lomas de Zamora”, relató. “Como mi padrastro siempre lo denunciaba ante la municipalidad, un día uno de su banda le tiró un auto encima para intimidarlo. Mi viejo estaba muy enfermo, esa noche se descompensó y cuando pedimos la ambulancia, no podía llegar porque los de la banda habían dejado un camión con acoplado estacionado justo en frente de mi casa, y mi viejo casi se muere”.

El episodio motivó una reacción que Valiente misma consideró casi suicida. “Al otro día lo encaré y le dije: vos serás un mafioso, pero con mi familia no te vas a meter. Entonces me contestó amenazante: a mí no me toca ni me voltea nadie”.

Desde ese momento, las intimidaciones se sucedieron de manera ininterrumpida. En 2006, “los matones de Elvio secuestraron a mi hijo mayor y, a punta de pistola, lo obligaron a subir a una camioneta. Le sellaron la boca con pegamento y lo abandonaron a pocas cuadras de una comisaría”, recordó.

“Estamos muy asustados porque Elvio hace lo que quiere, no tiene control, pero no se la va a llevar de arriba, voy a ir hasta las últimas consecuencias con este juicio, y aunque me maten, no les va a servir de nada, porque ya declaré todo ante la Justicia”.

 * Connivencia policial y judicial

En la causa cuya elevación a juicio se espera para las próximas semanas, constan elementos que sostienen las denuncias de Valiente sobre “connivencia policial y judicial para garantizar la impunidad de Fernández”.

La testigo entregó al juez César Melazo una grabación –que consta en la causa– donde una pariente de Fernández explica el “arreglo entre el abogado de Elvio (Miguel Ángel Barrios) y el secretario del juzgado de transición Nº 1, Fernández Argento, para que salga”. En el mismo cuerpo se asegura que “este abogado le entregó al comisario Roberto Ángel Iglesias una suma de dinero para que la familia de la denunciante sea el próximo caso Cabezas”.

La causa se encuentra “en trámite de radicación ante el Tribunal Oral Nº 1 de Lomas de Zamora”, confirmó el fiscal Jorge Michelini, quien recibirá los 150 cuerpos del proceso en las próximas horas. “Nuestra preocupación es que en este Tribunal está el juez Rodolfo Lanza, con el que Fernández se jacta de tener excelentes vínculos”, aseguró Valiente.

 “Acá jugamos de local, papá”, fueron las palabras que –según testigos– habría exclamado el Rey del Corte cuando se enteró de la designación.

Entre los autos judiciales consta una declaración de Valiente donde afirma que “a fines de 1999 fuimos al juzgado 12 de Lomas de Zamora, por entonces a cargo de Lanza, y en la mesa de entradas me encuentro con Barrios, que se manejaba con mucha familiaridad con la gente del juzgado. Cuando volvemos a casa, nos encontramos con la sorpresa de que el prosecretario del juzgado estaba en los galpones clausurados, ordenando su reapertura porque –según sus palabras– no se puede coartar la libertad de trabajo. Ese mismo día, los imputados y sus familiares abrieron a golpes de maza y cortafierro los portones y volvieron a las andanzas”.

El 6 de abril de este año “después de que el capitán Gustavo Polero nos quitara la custodia y nos dejara desprotegidos, tres sujetos de civil con chaleco antibalas aparecieron en un Orion gris, pateando la puerta de mi domicilio, tratando de llevarme, según ellos, a declarar, a las 2.30 de la mañana”.

Al mes de este ataque, el 6 de mayo, “estos sujetos volvieron a aparecer pero con una Itaka y pudimos constatar que la patente del Orion gris es de una camioneta radicada en Neuquén. Eso nos da la clara pauta de que es un mensaje de la mafia de los desarmaderos”, finalizó Valiente.

Título y volanta:La mujer que puede meter preso al Rey del Corte / Haydée Valiente es la testigo principal en la megacausa de los desarmaderos ilegales de la zona sur que pertenecen a Elvio Fernández 

Fuente: Critica de la Argentina., 21/11/09