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SIVAK, MÓVIL DEL PRIMER SECUESTRO

El primer secuestro de Osvaldo Sivak, en 1979, habría tenido como móvil la búsqueda de un millón de dólares para financiar un diario de apoyo al general Eduardo Viola pero el grupo pidió el doble y fueron atrapados in fraganti, una visión del conocido e inquieto periodista autor de este artículo con muchos detalles de esa banda de policías que también secuestraría a Macri.

Por Juan Salinas

El primer secuestro de Osvaldo Sivak fue cometido por un grupo de tareas compuesto mayoritariamente por policías federales al servicio del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército. Entre ellos se encontraban los subcomisarios José Ahmmed y Alfredo Poroto Vidal y el oficial principal Ricardo Taddei, apodado El Cura a causa de sus delirios místicos, los que lo hacían participar de los "interrogatorios" en CCD como El Olimpo agitando un rosario blanco, a la manera de un exorcista. El mismo cuya pena acaba de ser ratificada por la Cámara Federal.

También Ahmed y Vidal -un veterano secuestrador que se había iniciado como cuentrapropista en 1975, cuando ambos habrían integrado la Triple A- utilizaban rosarios blancos de cuentas grandes.

Los tres formaban parte de lo que 12 años después de secuestrar a Sivak, cuando secuestraran a Mauricio Macri, la prensa bautizaría como Banda de los comisarios. La misma banda, vertebrada en torno a los hermanos Ahmed, que había iniciado su andadura el año anterior, 1978, al secuestrar a la adolescente Karina Werthein, de apenas 16 años, hija del accionista mayoritario del Banco Mercantil Argentino, a la que habían mantenido en cautiverio durante medio año.

Los secuestros que la banda perpetró entre el de Karina Werthein y el de Mauricio Macri (a fines de 1991) que produjo su desarticulación parcial, fueron los del joyero Roberto Apstein (julio de 1979) liberado luego de cuatro meses de cautiverio a cambio de un rescate de aproximadamente medio millón de dólares; el empresario hotelero Julio Ducdoc (noviembre de 1980) que nunca apareció a pesar de que nueve meses después su familia pagó un millón y medio de dólares; el industrial textil Sergio Meller (noviembre de 1984) , liberado después de cuatro meses y el pago de 4 millones de dólares; el banquero (Banco Francés) y empresario (del Grupo Alpargatas) Rodolfo Clutterbuck (en octubre de 1988)l que al parecer asesinaron enseguida, lo que hace sospechar que pudo tratarse de un asesinato por encargo disfrazado de secuestro extorsivo y, por último, el de Macri.

No obstante, ya en el momento de la liberación de Macri fuentes de la pesquisa suponían que los secuestros extorsivos de la banda habían sido aproximadamente el doble de los denunciados y, por cierto, el de Clutterbuch recién se le adjudicó a la Banda de los comisarios trece años después de cometido.

El hermano del asesinado Osvaldo Sivak, Jorge, removió cielo y tierra en su propósito de esclarecer las circunstancias de su secuestro y asesinato antes de suicidarse, a fines de 1990.

El caso también fue investigado por los periodistas Rogelio García Lupo y Carlos Juvenal.

De diálogos mantenidos con los tres surge diáfama la fundada hipótesis de que el primer secuestro de Osvaldo fue ordenado desde las más altas jefaturas de la dictadura militar, y no sólo porque el padre de ambos hubiera sido un destacado miembro del aparato financiero del Partido Comunista Argentino y para más inri (que) los Sivak fuesen judíos, aunque estas circunstancias le hubieran servido a los secuestradores de autojustificativo.

Todo indica que el mayoritario sector del Ejército que respondía a quien era entonces su jefe, el general Roberto Eduardo Viola, quería sacar a la calle un diario para respaldar sus pretensiones de reemplazar al general Jorge Rafael Videla.

Ya tenía las instalaciones que se le habían confiscado al diario La Opinión, de Jacobo Timerman, incluyendo modernas rotativas y redacción, sobre la calle Vélez Sarsfield, en el barrio de Barracas.

Pero necesitaban capital, y para eso le habían encomendado al Batallón 601 el secuestro de Osvaldo Sivak, con el objetivo de obtener un millón de dólares. Pero hete aqui que los secuestradores, enviciados por el de Karina Werthein y otros secuestros anteriores, en vez de pedir un millón de rescate, habían pedido dos, con el ánimo de quedarse con el excedente.

Cuando la esposa de Osvaldo Sivak, Marta Oyhanarte y otros familiares denunciaron en la comisaría que les estaban pidiendo dos millones de dólares por él, los jefes militares se enteraron automáticamente. Indignados, le ordenaron a la Divisiòn Defraudaciones y Estafas de la Policía Federal que detuviera a los secuestradores in fraganti. Así fue como Ahmed fue atrapado con las manos en la masa, y él, Taddei, Vidal y otros policías federales fueron exonerados... aunque siguieron trabajando para el Batallón 601.

Fue después del secuestro de Macri que Vidal y Taddei se refugiaron en España. Poroto volvió acá para seguir haciendo de las suyas y fue atrapado en oscuras circunstancias.

El Cura Taddei se quedó en Madrid trabajando de zapatero remendón hasta que le echaron el guante, a comienzos del 2006.

Volanta y título: Una sólida hipótesis: con su rescate el "violismo" quería publicar un diario / Osvaldo Sivak fue secuestrado en 1979 por la que luego seria llamada "Banda de los Comisarios"

Fuente: agencia Télam, 17/7/12.