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EL NEGRO RAMOS, ENTRE LOS POPES

Quizás por el ruido y el humo, quizás por algúna premura, la reportera no pudo llegar al alma de este tanguero pintón,  un activista de la vida que un día largó todo para hablar sin apuro con su amigo, el Paraná, cuyas aguas disfrutaba de pibe por los pagos de Quilmes, que nunca lo olvidó.

Por Claudia Martínez

Horacio Eduardo Ramos no para de fumar. Tiene 60 y monedas y dice que no sabe por qué aceptó hacer la nota.

Ramos ya dejó de ser un porteño radicado en Paraná para ser parte de todos los personajes que la adornan. No abandona su tonada porteña y mantiene aún algunas características que lo hacen “bicho de redacción de diario”, como dicen algunos periodistas.

Ramos tiene tela para cortar…y mucha.  Se formó al lado de los grandes popes del periodismo, estuvo 25 años en el diario Clarín.

A Horacio le cuesta empezar en medio del bullicio de gente joven y adolescente comiendo papas fritas. Pero se anima y fuma…y cuenta.

“No se dice la edad”, y remarca 60 y monedas, y centavos. “Yo tengo la edad de las mujeres que amo, dicen. Ella tiene 48 y yo tengo 48”, se ríe. “Nací en Quilmes y a los 17 años entré al Informativo de Radio Mitre”.

“Era Mitre y Antártida, estaban las dos radios juntas. Allí empecé de cadete. A cebar mate, a cortar cables, a pedir la temperatura a las y 55 de cada hora. Eso era el año 58. No era más que eso y estar obnubilado de ese mundo.

En ese entonces Horacio Tato, que era jefe de Informativo, inventó (dar) todo en Dos minutos de noticias. Se hacían boletines para las dos radios, había mucha información que se generaba en la calle.

Estaban los viejos Geloso, los grabadores. Empecé a recibir enseñanza de los mayores”, desgrana.

“El periodista nacía -dice-, no se hacía. No sé si había escuela de Periodismo en esa época. Después pasé a aspirante, de ahí a reportero y de reportero a cronista. Trabajé en la radio hasta 1969. Pleno gobierno de Onganía nos indemnizaron a muchos y yo también me fui”, cuenta.

“Ya en el '65 había ingresado al diario Clarín, donde entré como cronista. Fue muy rápido mi carrera ahí. En menos de un año era redactor de Interior y Policiales”.

- Tenés cara de periodista de Policiales… (N. de la R.: mirada de desconfianza, ojos entrecerrados, observando tras el humo del cigarrillo).

- Sí, sí (dice empecinado en tirar la ceniza del cigarrillo en el piso). Me gustó mucho (... fue jefe y prosecretario de Redacción y editor de esas dos páginas). Eso implicaba un manejo de tres personas por ciudad capital, lo que hace un total de 70 personas porque se agregaban Mar del Plata, Bariloche y otras.

* Anécdotas de Clarín

Crónica hoy es el dolor de cabeza de los cronistas de Policiales. A muchos años de su ingreso a Clarín, Ramos recuerda que en esa época lo era también.

“Marcos Cytrymblum me llamó y me dijo: ‘Mira, no podemos perder más. Hay que armar una sección en serio. Haceme un proyecto’. Se lo presenté y pedí ocho redactores, entre los cuales estaba Enrique Sdrech y Emilio Petcoff, este último el mejor periodista que conocí en mi vida”. A esto se sumó un fotógrafo de Policiales y las dos páginas centrales de Clarín.

 “Ahí comenzamos a pelear. Los temas más trascendentes llevaban los dibujos de Hermenegildo Sábat, que aún continúa en Clarín. En esos años estaba muy fanatizado, me había convertido en un lector empedernido de las novelas del Séptimo Círculo, de las novelas policiales. Y se me ocurrió crear la figura de un inspector que investigara los hechos policiales para el diario. La elección fue fácil, cayó en Emilio Petcoff, y le pusimos un seudónimo con Armando Vidal, le pusimos Fermín Rivas. Eran notas geniales".

Volanta, título y bajada: El reportaje impertinente: Horacio Eduardo Ramos, ex periodista de Clarín / “El periodista de hoy debe ser ecuánime y transmisor de los hechos/ Conoció a los grandes popes del periodismo gráfico. Fue compañero de Redacción de Fermín Chávez, Enrique Sdrech, Osvaldo Bayer y los aún vigentes Alfredo Leuco, Ricardo Kirschbaum y Eduardo van der Koy.  Compartió mates con Joan Manuel Serrat y le hizo una nota que nunca se publicó al líder lucifuercista Agustín Tosco. Y camina por las calles de Paraná, como si nada…

Fuente: Revista Análisis, Paraná, Entre Ríos, 22/6/06