A+ A A-

PANDEMIA Y NUEVO ORDEN

Hay otra realidad: la que no lo es, la que imponen los grandes medios, práctica que agudizó la pandemia. Joven periodista español lanza aquí lo que llama el Nuevo Orden Mundial. Entre los "globalistas" está el presidente de España, Pedro Sánchez al servicio del magnate George Soros. Al final, la réplica de una versión para pensar.

Por Javier Villamor (*)

La crisis producida por el coronavirus ha puesto aún más de relieve la batalla de las élites globales por el control de la narrativa. Este control ha permitido a los dueños del mundo ahondar como nunca en la pseudorealidad que les asegura sus cuotas de poder y mantener al resto en una situación de cierto reposo latente con el fin de mantenerlos en la ignorancia.

Pero con el COVID-19 lo que ha resultado es que, dado el nivel de hastío de gran parte de la población por la crisis financiera cuasi perpetua y la corrupción de los gobernantes nacionales e internacionales, la sociedad está empezando a desconfiar en los organismos de propaganda del sistema.

La crisis de credibilidad de los medios de comunicación siempre ha sido una constante en la era posmoderna, pero se disparó en especial desde el surgimiento de conceptos como “fake news” (bulos, en español, noticia falsa propagada con algún fin) o “postverdad”.

¿A qué se debe este hecho?

Hay múltiples factores que lo explican, pero lo más evidente es la burda utilización de los medios de comunicación de masas como generadores de cortinas de humo para beneficio de empresarios que instauran a través de ellos un espejo en el que desean que la sociedad se refleje y que deje de pensar que hay algo más allá de lo que se le está diciendo.

La manera en que ha reaccionado el mundo, los medios de comunicación y las naciones más poderosas del planeta ante la crisis del coronavirus ha hecho despertar a una gran cantidad de ciudadanos del letargo.

La información que nos llega es contradictoria, errónea, falseada, interesada… Nada nuevo bajo el sol, eso es cierto, pero en este caso ha ocurrido algo nunca antes visto: ya se habla abiertamente de Nuevo Orden Mundial.

Sí, lo que por muchos años ha sonado como algo intangible, etéreo o inconcreto –algo propio de locos, prácticamente– ha resultado ser finalmente verdad. Y por muy extraño que parezca, son los gobernantes y algunas multinacionales los que ya hablan abiertamente de este concepto, de esta “nueva normalidad” como la han denominado. Bonito eufemismo… pero no es más que eso, un eufemismo.

¿Qué relación tiene todo esto con la pandemia? Es lo que vamos a ver.

El origen del nuevo coronavirus es en sí un ejemplo de esa batalla por la narrativa a la que hacía referencia al comienzo del texto.

Una vez (que) China confirmó el estallido del brote a finales de diciembre de 2019, vimos cómo la Organización Mundial de la Salud (OMS) minimizaba la capacidad de daño del virus y recomendaba no tomar precaución alguna ni restringir el tráfico de personas dejando las fronteras abiertas.

Esto resultó ser un craso error que miles de personas por todo el mundo han pagado con su vida. Recientemente hemos sabido que Taiwán, por orden de su ministra Tsai Ing-wen, ya informó poco después del brote en China de la gravedad de la situación, pero la OMS, comandada por el marxista declarado Tedros Adhanom, hizo caso omiso de la advertencia.

Como curiosidad, cabe destacar que Taiwán no es miembro de la OMS por las presiones de China ante el conflicto diplomático que mantienen ambos países por el deseo expansionista del gigante asiático.

Tras el brote, estalló la batalla por la (des)información. Recibimos constantemente un bombardeo informativo que no deja ver más allá de lo que nos cuentan: número de muertos e infectados en tiempo real como si de estadísticas deportivas se trataran, políticos echándose la culpa unos a otros… el típico circo mediático al que nos tienen acostumbrados, solo que potenciado.

Mientras, la pregunta que todos nos hacemos es: ¿de dónde demonios ha salido este virus que ha bloqueado el mundo de la noche a la mañana?. La respuesta no está en los medios de comunicación habituales, tampoco es posible señalar con exactitud el origen pero pueden rastrearse ciertas pruebas que ayuden a, al menos, comprender qué intereses económicos y políticos hay detrás de todo esto.

* Siguiendo la pista a una cepa

Hay varias vías de investigación de este virus. Una, digamos, internacional y, otra, “made in China”. Una no excluye a la otra, como veremos.

La vía internacional comienza cuando la OMS notifica acerca de una nueva cepa de coronavirus en el año 2012 en Arabia Saudí que se mantiene activa hasta el año 2013. En ese momento, las referencias a la misma desaparecen hasta que sale a la luz el nuevo COVID-19.

¿Qué ocurrió en todo ese tiempo?

El 4 de mayo de 2013, el Laboratorio Nacional de Microbiología de Winnipeg MB, Canadá, recibió el novedoso coronavirus del Centro Médico Erasmus de Rotterdam, Países Bajos.

El doctor Frank Plummer, experto internacional en la lucha contra el virus del ébola, lo confirmó en un artículo el 14 de mayo de 2013. En el laboratorio canadiense trabajaba una pareja de científicos chinos que robaron esta cepa y otras, como la del ébola, y se las llevaron a China. Se teme que esa pareja fueran realmente agentes encubiertos del Partido Comunista Chino.

Algo que llama la atención es que tanto el doctor Plummer como el doctor Salama, director ejecutivo del Departamento de Salud Global de la OMS, han muerto hace apenas dos meses en plena crisis del coronavirus. El primero de un infarto y el segundo de “muerte repentina”.

Sigamos con el viaje temporal.

En 2014, se construyó en Wuhan un laboratorio franco-chino para el estudio de virus infecciosos. Puede tener relación o no, pero Francia fue de los primeros países en descartar que el COVID-19 viniera de Wuhan en China. ¿Por qué lo aseguraron categóricamente sin mostrar prueba alguna?

En 2015, la empresa británica Pirbright patentó una vacuna contra el coronavirus. Esta empresa ha sido financiada por la fundación Bill y Melinda Gates.

En ese mismo año, Bill Gates impartió una conferencia en TED en la que avisó de los peligros de una posible pandemia que podría llegar a matar a unos 30 millones de personas en todo el mundo. En otra conferencia señaló que se podría reducir el crecimiento de población mediante el uso de vacunas, el sistema de salud y la “salud reproductiva” (eufemismo para no decir aborto).

Sí, así lo dijo.

Tanto Bill como Melinda Gates son unos apasionados del control de natalidad, como otros tantos miembros de la élite empresarial y política mundial. Entre ellos, Felipe de Edimburgo, el marido de la reina Isabel II de Inglaterra, quien dijo, textualmente, “si pudiera reencarnarme, me gustaría volver como un virus mortal con el fin de contribuir a resolver la superpoblación”. Este señor aboga por reducir la población mundial a dos mil millones de personas, lo que supone eliminar a cinco mil millones.

Como podemos comprobar, parte de la élite que gobierna el mundo es una entusiasta genocida.

Vamos ahora al rastro made in China.

La doctora china Shi Zhengli es una experta reconocida a nivel internacional en el coronavirus trabajando durante años en el Instituto de Virología de Wuhan. El virus que nos ocupa está presente en la naturaleza en muchos animales, incluido el ganado del que nos alimentamos, pero no tenía la capacidad para mutar e infectar al ser humano.

No, al menos, hasta que Zhengli consiguió entre 2010 y 2013 modificar algunas de las proteínas del coronavirus salvaje para que pudiera afectar a organismos diferentes a los murciélagos, entre otros. Según demuestra en sus estudios científicos, las pruebas fueron positivas en chimpancés, organismos biológicamente semejantes a los seres humanos.

En 2015, el científico Declan Butler llamó la atención en la revista Nature sobre lo extremadamente peligroso que es el hecho de haber modificado un virus semejante en laboratorio con un claro potencial para el uso militar en la guerra biológica.

¿Es posible que la doctora Zhengli pudiera haber terminado su trabajo con algunas de las cepas previamente tratadas en Canadá provenientes de Rotterdam? Es más, en esos años realizó varios viajes a países como EE. UU. y Canadá. ¿Con quién se encontró en esos viajes? ¿Puede haber una relación entre ellos?

* Soros y China

Todo indica que el virus que estamos sufriendo ha sido creado en laboratorio, a pesar de que todavía seguimos siendo bombardeados con noticias que niegan todas las evidencias y que insisten en la transmisión natural de pangolines y murciélagos. La última en defender esta tesis ha sido la OMS, pero su extraña relación con China resta toda credibilidad a esta afirmación.

Como sea, queda claro que detrás de este virus también existen unos intereses comerciales, como es habitual. Y, en este caso, quiero fijarme en la figura del multimillonario de origen húngaro George Soros.

Según un informe de la Comisión de Cambio y Valores de Estados Unidos del primer tercio de 2011, el fondo de George Soros (Soros Fund Management) invirtió en la empresa Wuxi Pharmatech Cayman enfocada en productos biotecnológicos y creada en Shanghái en el año 2000. En el año 2008, la empresa compró App Tech.

Un año después de esta inversión, Wuxi construyó un laboratorio en la ciudad de Wuhan (concretamente en el número 666 de Gaoxin Road East Lake), la misma ciudad donde se encuentra el Instituto de Virología y en donde, supuestamente, estalló todo.

Wuxi App Tech es una empresa que trabaja, en especial, en tres campos: terapia genética y celular, vectores virales y productos virales. En resumen, se especializa en bioingeniería y en la producción de tests virales.

Esta empresa se encuentra muy cerca de laboratorio P4 de alta seguridad en el que se habría tratado el actual COVID-19. Este laboratorio pertenece al Instituto de Virología de Wuhan que, a su vez, pertenece a la Academia China de Ciencias. El director del laboratorio es Yuan Zhiming quien fue el responsable de la creación de la ciudad científica de Wuhan. Antes hablamos de Francia, resulta que el país galo fue el que diseñó el laboratorio P4 de Wuhan. ¿Niegan toda relación entre el COVID-19 y China para eliminar toda hipótesis que guíe hasta ellos?

Yuan Zhiming colabora con Jiang Zhicheng, hijo de Jiang Mianheng, hijo de Jiang Zemin, ex líder supremo del Partido Comunista Chino. Zhicheng (nieto de Zemin) es el responsable de Wuxi App Tech, dueña de la farmacéutica Fosun asociada a la norteamericana Gilead en la producción de Remdesivir, uno de los fármacos que se están testeando en este momento contra el coronavirus.

Soros invirtió en eso hace años. ¿Sabía algo?

Pero el multimillonario no solo tiene intereses en China. En mayo de 2019 compró acciones de Grifols –multinacional española radicada en Cataluña–, por un valor de 38 millones de euros. Esta empresa está enfocada en productos hemoderivados (plasma sanguíneo, etc.). Poco después, entra Capital Group con una inversión de 400 millones de euros. A su vez, la empresa Genómica (también con una de sus sedes en Wuhan) saca al mercado español el test para el coronavirus COVID-19. Genómica pertenece a PharmaMar que se alía con Grifols en la esfera internacional para luchar contra el coronavirus. Organismos supranacionales ya han firmado acuerdos con ambas empresas.

¿Resultado?

Revalorización de estas empresas por encima del 35% para Grifols y por encima del 28% para PharmaMar. Negocio redondo en poco más de seis meses de inversión para Soros y otros inversores que le siguieron. ¿Casualidad? Saquen ustedes sus conclusiones.

* Las consecuencias políticas del coronavirus

La respuesta de la élite no se ha hecho esperar, es como si esta pandemia les hubiera caído del cielo. Organismos internacionales como la OMS, la ONU, la Unión Europea y un largo etcétera ya hablan abiertamente de cesión de soberanía a estos entes para poder hacer frente a “los retos que plantea para la salud pública” este virus, según nos comentan.

Políticos como el presidente español, Pedro Sánchez, son conocidos por ser títeres de los globalistas como George Soros y los fondos de inversión. Es más, Sánchez se ha reunido en numerosas ocasiones con el magnate sin dejar constancia a pesar de los requerimientos por parte del Comité de Transparencia. Ha declarado las reuniones como “secretas”. ¿Acaso la transparencia no es un requisito clave para hablar de democracia? Vemos que la están erosionando cada vez más y sin control alguno.

Pero en la órbita de Soros no solo está Pedro Sánchez. También se encuentran la ministra de Exteriores González Laya, el ex ministro de Industria Miguel Sebastián, periodistas de Eldiario.es, plataformas de libertad de información, organizaciones, fundaciones… El entramado es imposible de detallar aquí pero penetra en todas las capas de las sociedades.

Los políticos títeres de los globalistas totalitarios ya se han quitado la careta. En las últimas semanas, la portavoz del gobierno social-comunista español ha hablado abiertamente de Nuevo Orden Mundial. En la sesión de control del 22 de abril, una parte del discurso del presidente filtrado a los periodistas por parte de La Moncloa, decía lo siguiente: “La pandemia tiene como objetivo acelerar cambios que ya venían de hace años: el cambio en el teletrabajo, en el consumo, hacia la digitalización y la automatización, hacia formas de gobernanza mundial”. Sánchez, en el estrado, cambió “objetivo” por “efecto”, pero los medios ya habían transmitido el mensaje original. Se les escapó el matiz que desmonta todo su relato.

Sí, exactamente el discurso filtrado indicaba que la pandemia tiene como objetivo todo eso. Eso quiere decir que hay una intención clara detrás de ella con la intención, como han dicho, de modificar radicalmente el mundo conocido mediante ingeniería social.

Uno de los más entusiastas de esto es, nuevamente, Bill Gates, quien está financiando el proyecto ID2020 para el control digital de toda la humanidad y una especie de tatuaje formado por polímeros y azúcares que serviría para identificar quiénes han sido vacunados y quiénes no. Esto se implementaría a la par que la vacuna universal de Bill Gates subvencionada y promocionada por la élite política y financiera mundial. Mediante estos dispositivos el Estado tendría un control absoluto sobre la población y acceso total al registro de cada individuo (información laboral, sanitaria, económica…).

La humanidad está al borde de un precipicio nunca antes visto ni imaginado donde el control será prácticamente absoluto. Nos encontramos ante una élite globalista que desea subyugar la economía y política mundial bajo su cetro de mando.
Juntos podemos evitarlo si la humanidad despierta del letargo del materialismo individualista al que nos llevan sometiendo décadas. No es tarde si reaccionamos ya. La libertad bien lo merece.

(*) Licenciado en Periodismo y Comunicación Audiovisual, ambas por la Universidad CEU San Pablo de Madrid. Forjado en redacciones de papel, ha evolucionado al mundo digital pasando por TV. Devorador de libros, animal político y analista, cuando le dejan.

                                                       ==========================

                                                       ALGUNAS DE LAS AFIRMACIONES FALSAS

Madrid, 6 ago (Fernando Labrador I EFE).- En las últimas semanas se ha viralizado un vídeo en el que el periodista Javier Villamor desgrana una serie de teorías conspirativas que defienden que la pandemia ha sido planificada para crear un “nuevo orden mundial”.

En el vídeo, que ha sido visto por más de 3 millones de personas en plataformas como Facebook o Youtube, Villamor presenta Pandemonium, libro que ha coescrito junto a 16 autores que tratan de rebatir el libro Pandemia, del filósofo esloveno Slavoj Žižek y uno de los ensayos más vendidos en el mundo en los últimos meses.
Estas son algunas de las afirmaciones falsas que realiza:

* No hay pruebas de que el coronavirus tenga un origen artificial

«Han encontrado dos proteínas, en concreto la S y la E, que estaban al 100 % idénticas entre el coronavirus del mundo animal y el que está infectando a seres humanos. Los biólogos dicen que es imposible que esas proteínas estén exactamente al 100 % idénticas si no han sido tratadas en un laboratorio».

Es falso. Al menos una de estas proteínas presentes en el virus SARS-CoV-2, la S, es distinta en animales y humanos, por lo que este argumento no puede utilizarse para probar el origen artificial del patógeno.

En este coronavirus la proteína S es más larga que la de sus homólogas de murciélago, como revela la secuenciación del genoma del nuevo coronavirus humano, a disposición de todos los investigadores del mundo.

Un equipo de científicos, dirigido por K.G. Andersen, A. Rambaut y W.I. Lipkin, encontró “datos genéticos irrefutables” del origen animal del SARS-CoV-2, basados en que su estructura vertebradora no deriva de ningún virus conocido previamente. La investigación fue publicada en Nature en marzo.

Villamor cita también los argumentos del virólogo Luc Montagnier, premio Nobel de Medicina en 2008 por ser codescubridor en 1983 del virus de inmunodeficiencia humana (VIH), acerca de que el nuevo coronavirus es artificial.

Pero cuando Montagnier defendió esa teoría el pasado febrero no aportó ninguna prueba. Este investigador lleva años defendiendo posturas contrarias a la mayoría de la comunidad científica en temas como la homeopatía o las vacunas, y ahora también respecto al nuevo coronavirus.

Mientras, decenas de científicos firmaron una declaración publicada por The Lancet en la que defendían el origen natural del nuevo coronavirus frente a teorías conspirativas.

El coautor de Pandemonium también alude a las investigaciones de la doctora china Shi Zhengli para apoyar la hipótesis de la fabricación del coronavirus, cuando precisamente ella ha afirmado con rotundidad que no cabe otra hipótesis que el origen natural.

* España no tiene 8,5 millones de parados

Villamor asegura que España tiene “8,5 millones de parados incluyendo los ERTES”, pero esta cifra es incorrecta. Los desempleados en nuestro país son 3.862.883, según los datos oficiales al cierre de julio.

Además, las personas incluidas en un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) no son parados, sino que dejan de trabajar una temporada precisamente para que su empleo pueda mantenerse.

En mayo y junio salieron de la situación de ERTE 1,56 millones de personas en España y permanecían, a 30 de junio, 1,8 millones. Aunque no es correcto equiparar a las personas en ERTE con los parados, incluso si lo hiciéramos, la cifra rondaría los 5 millones, muy lejos de los 8,5.

* Las previsiones económicas no apuntan a una caída del PIB del 30%

«Estamos viendo la destrucción absoluta de la economía, al menos de nuestro país, España. Ya hablan de una caída del 30 % del PIB, estamos casi en ocho millones y medio de parados incluyendo los ertes«, dice Villamor.

Se trata de otra afirmación sin base en las previsiones económicas de los principales organismos internacionales: el FMI, la OCDE, la CE y la Airef sitúan el descenso del PIB español para 2020 en el 12,8 %, el 14,4 %, el 10,9 % y el 12 %, en sus respectivos peores escenarios, incluida una segunda ola de la pandemia; en todos los casos muy alejados del 30 %.

* Los eurobonos no son "deuda perpetua”

Villamor también asegura que los eurobonos son «deuda perpetua» -sin plazo de amortización-, pero no es así. Los bonos perpetuos prácticamente han desaparecido y, aunque fueron comunes en los siglos XVIII y XIX, sobre todo en EE.UU. y el Reino Unido,  entraron en desuso después de la Primera Guerra Mundial.

* Gates no dijo que la vacuna de la covid-19 podría causar 700.000 muertes

El entrevistado alude también a este bulo, que EFE Verifica ya desmintió y ha circulado mucho en la carrera para obtener una vacuna contra la COVID-19.

El multimillonario estadounidense Bill Gates, fundador de la compañía tecnológica Microsoft, ha sido blanco de numerosas afirmaciones engañosas durante la pandemia, muchas de ellas vinculadas a su apoyo a la investigación científica sobre vacunas a través de la Fundación Bill & Melinda Gates.

En este caso, Gates no se refirió a las muertes causadas por la futura vacuna contra el coronavirus durante una entrevista con la cadena estadounidense CNBC, sino al número de gente (700.000 personas) que según sus cálculos podrían sufrir algún efecto secundario si toda la población mundial se vacunara contra la COVID-19, cuando exista el antiviral.

Las declaraciones que se han descontextualizado se producen cuando la periodista pregunta a Gates sobre si cree que habrá una vacuna antes de 18 meses con los avances que se están realizando en ese momento (en torno al minuto 11 de la entrevista publicada en la web de la CNBC).

“Necesitamos una vacuna que funcione en las mayores franjas edad, porque es donde la gente corre el mayor riesgo, y para que las personas mayores no sufran efectos secundarios. Una de cada 10.000 personas sufre efectos secundarios, y eso implica que más de 700.000 personas lo sufran”, señala Gates, que realiza este cálculo sobre la base de que se consiguiera producir 7.000 millones de dosis de la vacuna, una por cada habitante del planeta.

* Gates no impulsa políticas para despoblar el planeta

Villamor asegura que “personajes como él son los que están aplicando políticas para despoblar el planeta”, y así lo demuestra, en su opinión, que Gates dijera que “la población mundial iba a llegar a 9.000 millones, pero que podría reducirse el 10 o 15 % combinando vacunas, un mejor sistema sanitario y aborto”.

La frase exacta de Gates fue pronunciada en febrero de 2010 en una charla TED: “El mundo tiene actualmente 6.800 millones de personas. Y está en camino para llegar a 9.000 millones. Ahora, si hacemos un gran trabajo en nuevas vacunas, cuidado de salud y servicios de salud reproductivos podríamos disminuir (sic) esa cifra, quizás, 10 o 15 %, pero allí vemos un incremento aproximado de 1,3”.

Esa oración ha sido tergiversada con frecuencia en los últimos diez años por quienes le acusan de impulsar medidas para controlar a la población, pese a que el cofundador de Microsoft condensó en esa frase varias ideas que ha divulgado otras muchas veces.

Al igual que el resto de factores enumerados por Gates, la vacunación tiene un efecto sobre la natalidad porque, al reducir la mortalidad infantil, las mujeres de países en desarrollo desean tener menos hijos, explica James D. Shelton.

* Las APP para la covid-19 comparten nuestros datos con sanidad y terceras empresas

En el vídeo, Villamor también asegura que las aplicaciones móviles que se han desarrollado para informar sobre la COVID-19 comparten nuestros datos con las autoridades sanitarias e incluso compañías.

«Estas aplicaciones de control por el tema del coronavirus son peligrosas. Primero porque vienen patrocinadas por Apple, Google y están apoyadas también por los gobiernos. (…) Esta aplicación tendría que tener información de nuestro registro sanitario, que se compartiría con el Ministerio de Sanidad y posiblemente con terceras empresas», dice Villamor.

Sin embargo, las tecnológicas han desmentido que las aplicaciones desarrolladas en relación con el coronavirus puedan rastrear la ubicación de los usuarios de teléfonos inteligentes, según este comunicado conjunto.

Todos los contactos rastreados se almacenan en los teléfonos de las personas, y no en una base de datos centralizada que daría a las autoridades de salud pública un mayor acceso a la información.

Ni el Gobierno ni las autoridades sanitarias tienen acceso a los datos de movilidad de los ciudadanos y los contactos permanecen anonimizados, puesto que el bluetooth permite asignar a cada dispositivo un código que se renueva cada 15 minutos, de manera que los móviles irían cambiando de ‘pseudónimo’ constantemente.

* El 5G no surgió en China

A la quinta generación de las redes de telecomunicaciones le achaca Villamor tener relación con el coronavirus, y el vínculo se basa en otra afirmación falsa: “El 5G sale en China en septiembre u octubre de 2019. Dos meses después, surge la pandemia a nivel global”.

Lo cierto es que la aparición de la tecnología de 5G no tiene relación con la pandemia del nuevo coronavirus.

El 5G comenzó a desarrollarse hace más de diez años, antes incluso de la generalización del 4G, en torno a 2010. La UE ya invertía en ello en 2013, y en la actualidad ya se investiga sobre 6G.

Su puesta en servicio comercial tuvo lugar en Corea del Sur en abril de 2019. Por tanto, ni fue en China ni fue a finales del año pasado.

Fuentes del artículo:

Documento de información científico-técnica sobre la COVID-19 publicado por el CCAES del Ministerio de Sanidad.
“The proximal origin of SARS-CoV-2” publicada en Nature Medicine por Andersen, K.G., Rambaut, A., Lipkin, W.I. et al.
“Covid: científicos confirman que su origen es natural”, Biotech Magazine & News, 19 de marzo.
“No, no hay evidencias de que el covid-19 haya sido creado en un laboratorio como dice el Nobel francés Luc Montagnier”, Verifica RTVE, 30 de abril.
Comunicado en The Lancet del 19 de febrero.
“Coronavirus: Scientists hit back at rumours humans engineered the deadly contagion”, South China Morning Post, 18 de febrero.
Información de EFE del 24 de junio sobre las previsiones del FMI.
Información de EFE del 10 de junio sobre las previsiones de la OCDE.
Información de EFE del 7 de julio sobre las previsiones de la Comisión Europea.
Información de EFE del 13 de julio sobre las previsiones de la Airef.
Información de EFE del 2 de julio sobre los datos de desempleo en España.
Información de EFE del 30 de mayo sobre la propuesta de deuda perpetua.
Información de EFE del 21 de julio “¿En qué consiste el plan de recuperación tras la pandemia acordado por la UE?”.
Web de TED Talks.
“Taking Exception. Reduced mortality leads to population growth: an inconvenient truth”, James D. Shelton, Biblioteca Nacional Estadounidense, 13 de mayo de 2014.
Artículo publicado en Business Insider el 18 de febrero de 2017.
“Proliferan las apps para rastrear COVID, pero… ¿realmente ayudarán?”, EFE, 8 de julio.
“¿Se convertirá el Bluetooth en nuestro mejor aliado contra el COVID-19?”, EFE, 17 de abril.
“Corea del Sur estrena la primera red nacional de telefonía 5G del mundo”, 5 de abril de 2019.
«La CE destinará 50 millones de euros al desarrollo de la tecnología móvil 5G», información de EFE publicada por El País, el 26 de febrero de 2013.
“Samsung se suma a LG en la investigación del 6G cuando aún aterriza el 5G”, información de EFE publicada por La Vanguardia, 5 de junio de 2019.
“ZTE ofrece su ciberlaboratorio de Roma para chequear toda su empresa en China”, EFE, 20 de junio de 2019.

Fuente: https://verifica.efe.com/ 

Fecha: 6/8/2020