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NI AUNQUE SEA UN TIPEJO

Honestidad, conducta y comprensión de las reglas y límites que tiene todo poder, incluyendo el periodismo, son rasgos básicos de todo periodista. Aquí FOPEA se pronuncia acerca de en una entrevista radial con Michel Temer, que tuvo resonancia. Debió haber dicho que hasta en el caso de Temer, un despreciable golpista, el engaño es el arma del enemigo, no del periodista.

El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) rechaza que, en el afán de conseguir una nota con impacto mediático, se engañe a la persona entrevistada, ocultando la condición de periodista o bien haciéndose pasar por otra persona, institución o medio.

Este jueves (19/5/16), según coincidieron varias fuentes consultadas por FOPEA, en el programa La mañana de El Mundo, conducido por Jorge García en AM 1070 Radio El Mundo, se entrevistó al flamante presidente interino de Brasil, Michel Temer, quien respondió al pedido creyendo que estaba hablando con el presidente argentino, Mauricio Macri.

En varios tramos de la entrevista, el propio Temer se dirigió a su interlocutor como “presidente” y afirmó que deseaba visitarlo pronto, pero García nunca le aclaró su condición de periodista, ni que estaba al aire en un programa radial.

La versión que dio la productora del programa, Silvia Ferro, al sitio de noticias Big Bang News fue que no se trató de un engaño, sino de un error del equipo de prensa de Temer y de una confusión, donde también medió los problemas interpretativos entre el español y el portugués, después de que ella le leyera el comunicado de la Cancillería argentina sobre el apoyo a la institucionalidad de Brasil, antes de pasarlo al aire con García.

Consultado por FOPEA, García se remitió a las explicaciones que dieron él y su productora Ferro a medios locales e internacionales, argumentando que la situación se habría debido a una confusión de Temer y desmintiendo el presunto engaño.

Sin embargo, las fuentes directas consultadas por FOPEA aseguran que al presidente brasileño interino se le hizo creer que iba a hablar con su par argentino, y por ello contestó y siempre creyó estar hablando con Macri, y nadie lo corrigió cuando salió al aire.

Como corolario de todo esto, muchos medios de la Argentina y del exterior, se hicieron eco de la supuesta entrevista y hablaron -en algunos casos de tono burlesco- del presunto error de Temer. E incluso hubo felicitaciones propias y ajenas por la supuesto “logro” periodístico.

Tras este caso, a FOPEA le llegó información de otras situaciones en las que se habría llamado a distintas personalidades públicas afirmando que se lo hacía desde otra emisora (de mayor audiencia o más afín al personaje en cuestión), o invocando que el llamado respondía a algún tipo de mandato o recomendación de un superior jerárquico del potencial entrevistado.

En circunstancias anteriores, en otras emisoras, con otros conductores pero con la misma producción, hubo políticos, escritores de renombre internacional y hasta un taxista -al que incluso le prometieron un vehículo porque le habían robado el suyo, haciéndose pasar por la secretaria de un ministro que facilitaría tal gestión-, que fueron víctimas de estas maniobras, con el aparente objetivo de tener la “primicia”.

Hubo otro engaño similar ocurrido en los últimos años con otro presidente latinoamericano quien, al darse cuenta al aire de que el llamado no provenía de la Presidencia argentina, como le habían señalado, se enojó y cortó la comunicación. El episodio casi genera un conflicto diplomático.

En muchos casos esta producción utiliza nombres falsos como, por ejemplo, “Marcela Uribe”.

Este tipo de prácticas son una afrenta a la ética periodística y constituyen maniobras deshonestas que jamás deben ser utilizadas para obtener una entrevista. Además de constituir una competencia desleal frente a las producciones del resto de los programas que no utilizan semejantes engaños para obtener una nota.

Hay varios artículos del Código de Ética de FOPEA que refieren a este tipo de situaciones:

Los periodistas que integran FOPEA se comprometen a buscar la verdad, a resguardar su independencia y a dar un tratamiento honesto a la información. Son objetivos irrenunciables para el periodista el rigor y la precisión en el manejo de datos con el fin de alcanzar una información completa, exacta y diversa.

La distorsión deliberada jamás está permitida.

Las restricciones, presiones y amenazas forman parte del ejercicio periodístico cotidiano, pero ello no justifica ningún tipo de recurso prepotente ni ilegítimo para obtener información.

El periodista debe evitar ejercer cualquier tipo de acoso. Los métodos para obtener información merecen ser conocidos por el público. Los periodistas no aplican métodos propios de los servicios de inteligencia para obtener información. El uso de procedimientos no convencionales para lograr datos u obtener testimonios puede ser considerado sólo cuando se viera involucrado un bien o valor público. Nunca debe afectarse con ese fin la intimidad de las personas. Corresponde que el periodista se identifique como tal. Por todo ello,

FOPEA rechaza este tipo de prácticas y exige a sus responsables que eviten repetirlas en el futuro. Ninguna búsqueda de primicias puede convalidar el engaño o las mentiras para conseguirlas.

Título: Preocupación de FOPEA por el uso de técnicos engañosas para obtener una nota

Fecha: 16 mayo, 2016