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VOTACIONES NOMINALES

La Asociación por los Derechos Civiles, cuya campaña a favor de las votaciones nominales fue coronada con la aceptación primero por parte del Senado de la Nación y luego por la Cámara de Diputados, también divulga los procedimientos convencionales y reglamentarios que los legisladores en la Argentina pueden emplear para aprobar, además de leyes y ordenanzas, los proyectos de resolución, de comunicaciones y también los de declaración de los respectivos cuerpos. No lo dice pero vale aclararlo: en el centenario Palacio Legislativo, los miembros de la Cámara de Diputados de la Nación y del Senado difícilmente se hayan puesto alguna vez de pie para que se procediera a contar los votos afirmativos así manifestados, lo que hubiera sido de una gran complejidad. La práctica empleada fue el pase de lista con el voto cantado desde la banca. A continación las distintas formas de manifestación del voto por parte del legislador.

Por signos: este tipo de votación consiste simplemente en que los legisladores que están a favor de la aprobación de un proyecto levanten la mano y los que están en contra no lo hagan -o, menos frecuentemente, que se pongan de pie los que están a favor y se queden sentados los que no lo están-. El Presidente de la Cámara cuenta las manos levantadas o las personas de pie y, si se obtiene la mayoría necesaria, el proyecto queda aprobado. Esa verificación generalmente se hace en unos pocos segundos. Este tipo de votación, el más usual en nuestro país, no permite conocer el modo en que votó cada uno de los legisladores. Con frecuencia algunos legisladores intervienen en el debate adelantando su posición respecto a un proyecto determinado, pero esto no asegura que luego voten efectivamente en el sentido expresado. (Nota: el procedimiento de levantar la mano y dar por manifiesta así la voluntad del legislador fue el que se empleó en el caso de la frustrada sesión con diputruchos, operación tramposa impedida por los cronistas parlamentarios. Ver GRANDES ESCANDALOS).

Nominalmente: como su nombre lo indica, y a diferencia del primero, este método permite registrar de un modo claro e incuestionable la posición de cada legislador al votar un proyecto. Puede ser llevado a cabo de diversos modos: por lista -en orden alfabético y en voz alta o a “viva voz”- o por medios electromecánicos. Según diremos varias veces a lo largo de este trabajo, las VN en nuestro país han sido excepcionales, pero esta situación podría estar comenzando a revertirse paulatinamente. Algunos reglamentos distinguen como un tercer tipo de votación el uso de medios mecánicos o electromecánicos. En la actualidad, la mayoría de los parlamentos tienen sistemas electrónicos que permiten emitir el voto mediante un mecanismo que automáticamente cuenta la cantidad y muestra el resultado. Cuando este dispositivo se limita a contar los votos, el sistema representa un modo autónomo de votación. Si su utilización permite además conocer el modo en que se expresa cada uno de los legisladores -a favor o en contra- el voto es nominal, y el sistema electrónico es simplemente el modo de llevarlo a cabo.

Fuente: adclegislativo.org.ar