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SENADO: INFORME ESPECIAL

El proyecto que propone incorporar en el padrón electoral  a jóvenes desde los 16 años  (4,6 por ciento del total) y a extranjeros con residencia de 24 meses fue apoyado en una audiencia pública en el Senado,  donde también hubo voces de reserva acerca de las reales intenciones de la iniciativa. Todos, sin embargo, compartieron la importancia de ampliar los derechos cívicos.  

Por Directorio Legislativo

El ministro de Educación, Alberto Sileoni, encargado de defender la propuesta desde el Poder Ejecutivo, abrió la ronda en la comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara alta. “La ampliación de derechos es siempre una conquista, nunca un retroceso”. dijo en una frase que podría sintetizar su exposición. 

A pesar de mostrarse a favor del concepto, senadores opositores pusieron algunos reparos al proyecto.

Por caso, Mario Cimadevilla (UCR-Chubut), preguntó si estaban dadas las condiciones para que los jóvenes votasen, y deslizó la sospecha de que la iniciativa revistía una intención oportunista por parte del Gobierno.  Sileoni contestó que “nunca los derechos educativos de los jóvenes estuvieron tan garantizados como ahora” y que “pretender que este proyecto busca un rédito político, es no conocer a los pibes”.

En la misma línea, el director Nacional Electoral, Alejandro Tullio, defendió el voto joven. Estimó que de aprobarse el proyecto, se incorporarían al padrón 1.415.195 votantes -4,6 por ciento del padrón- lo que “no modifica las relaciones de poder”, según precisó.

Además, Tullio sostuvo que “este gobierno ha dado pasos fundamentales que permiten esta expansión de derechos.” Dijo que “no tenemos que defender a los jóvenes, sino darles el derecho a defender ellos mismos sus derechos”.

Por su lado, representantes de ramas juveniles de diversas agrupaciones políticas también hicieron escuchar su voz. Lucio Lapeña, presidente del Comite Nacional de la Juventd Radical explicó que "vemos con muy buenos ojos que los jovenes de 16 a 18 años puedan votar" pero recalcó que "la dirigencia política se debe debates más urgentes". Consideró que “extender derechos políticos cuando aún son frágiles los derechos sociales, no hace más que precarizar los derechos fundamentales de los jóvenes”.

La visión contraria expresó Yamille Trujillo, militante de la Juventud Peronista Evita y del Centro de Estudiantes Colegio Polivalente de Arte. "Hoy día hay un cambio de paradigma y muchos jóvenes nos hemos volcado a la militancia", consideró. Aseguró que "hoy se nos presenta la dilema de que si no somos nosotros los que hacemos política la hacen los mismos de siempre”. Concluyó: “No somos el fututo, somos el presente porque hoy estamos construyendo el mañana”.

Lo propio hicieron el Movimiento Universitario Sur y los centros de estudiantes del Colegio Nacional Buenos Aires y  del Carlos Pellegrini, cuyos representantes reclamaron además la ampliación de los derechos sociales.

El proyecto que avanza a paso firme en el Senado encuentra recelo y desconfianza en la oposición acerca de una  posible manipulación de los jóvenes por parte del kirchnerismo, a lo cual se suman algunas divergencias dentro de la propia representación oficialista. La senadora Sandra Giménez y los diputados José Guccione y Griselda Herrera  ya adelantaron su desacuerdo con el proyecto.

Fuente: www.directoriolegislativo.org, 25/9/12.