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PRIMERA EMBESTIDA COMPARTIDA

Crónica que preanuncia lo que va a pasar con el juicio a la Corte menemista a poco de andar del gobierno transitorio de Eduardo Duhalde. Primer gran acuerdo entre justicialistas, frepasistas y el bloque de Elisa Carrió. Los miembros de la comisión no deseados y también el procedimiento.

Por Armando Vidal

En los hechos, hoy (4/2/02) en Diputados comienza el juicio político a la Corte Suprema de Justicia.

En los papeles, falta un poco.

Primero, los diputados deben hallar el enfoque que permita presentar una acusación fundada y respaldada por la mayor parte de los sectores políticos, comenzando por justicialistas, radicales y frepasistas.

Esa acusación, según la visión de algunos legisladores, debería comprender a los nueve miembros. Otros preferirían hacer diferencias para no mezclar.

De este criterio en buena medida dependen las hasta ahora sólidas armonías entre justicialistas y radicales. El ARI, la bancada que preside Elisa Carrió, no está afuera de la brega. Más bien lo contrario. Desde allí vinieron las cargas mayores contra la Corte, tanto en tiempos en que Carrió era una rebelde diputada radical que se había acercado a los socialistas democráticos de Alfredo Bravo como cuando se erigió en la cabeza aglutinante de una nueva fuerza política, tercera en la última elección nacional.

Precisamente Carrió acaba de presentar un nuevo pedido de juicio político a la Corte por una causa que en la visión de su autora -y no sólo de ella- alcanza a los nueve miembros de la Corte sin distingos de conducta.

Esa causa es lo que hizo la Corte -y lo que no hizo- cuando quedó a cargo por propia voluntad de la investigación del atentado contra la Embajada de Israel del 17 de marzo de 1992. A diez años del acto criminal, el primero a gran escala perpetrado en la Argentina, los ministros de la Corte podrían hallarse en pleno proceso parlamentario de remoción por esa investigación inconclusa.

Diputados es la Cámara encargada de acusar por mal desempeño o por presunta comisión de delito al presidente de la Nación, vicepresidente, al jefe de Gabinete, a los ministros y a los miembros de la Corte. Desde que se creó el Consejo de la Magistratura, los jueces dejaron de ser acusados por Diputados, motivo por el cual la Comisión de Juicio Político de la Cámara entró en un largo letargo.

Ese paréntesis acaba de cerrarse. Y ahora la comisión, que preside el peronista santacruceño Sergio Acevedo, se transformó en un manojo de nervios y ansiedades.

Pesa la historia y tironea el presente.

El último y único juicio político a la Corte data de 1947 cuando Juan Domingo Perón cargó contra ella atribuyéndole haber convalidado el golpe de 1930 contra el gobierno de Hipólito Yrigoyen, entre otras causales. El acto reflejó la naturaleza de la potestad que tiene el Congreso cuyos juicios, tal como expresa el nombre de la comisión en una y otra Cámara, son políticos.

Hoy, a las 14, 15 y 16, turnos sucesivos que seguramente no habrán de cumplirse, se reunirán en el mismo lugar pero por separado las tres subcomisiones de la comisión, que analizarán la treintena de expedientes -es decir, los pedidos de juicio político- contra miembros de la Corte.

El lugar es la sede de la comisión en el edificio anexo Dr. Juan Carlos Pugliese.

Para el jueves, en una reunión que será pública (las de hoy son a puertas cerradas), se resolverá el criterio.

Si ese día se optase por abrir a prueba, el proceso será extremadamente largo, variante que no se prevé. Por eso adquirió significación la posición de Carrió que apunta a simplificar el procedimiento y a recortar el camino.

La propia comisión no es un muestrario de virtudes. Su vicepresidenta segunda es Norma Godoy, justicialista, blanco en su momento de investigaciones por venta de bebés. Secretario es Ricardo Bussi, hijo del ex dictador tucumano, quien por primera vez accede a un cargo de esa relevancia.

La mayor parte de sus miembros no tienen experiencia en ese campo específico, salvo Carrió.

Acevedo fue miembro de la comisión en tiempos en que la presidía César Arias pero como alentó el juicio contra el entonces presidente Carlos Menem fue desafectado de esa tarea.

Entre los conocidos que la componen están la frepasista Nilda Garré, vicepresidenta primera; el menemista Manuel Baladrón, el ruckaufista Jorge Casanovas, el duhaldista José María Díaz Bancalari y el cordobés Eduardo Di Cola, también peronista. El ex menemista porteño Miguel Angel Toma, el cavallista y ex juez cordobés Guillermo Johnson, la justicialista Graciela Camaño y la radical Marta Milesi, entre otros.

Diputados, como se sabe, deberá aprobar con el voto de los dos tercios la acusación que pasará al Senado, encargada de sentenciar.

Los miembros de la Corte pueden comparecer o responder por escrito.

Lo que esta semana arranca en Diputados no tiene un plazo calculable de finalización.

Las Cámaras fijan sus propios tiempos y el Senado, como se demostró en el caso del juez federal Norberto Oyarbide, suele no demostrar apuro.

Así fue en tiempos en que no retumbaban las cacerolas.

Volanta, título y bajada: La crisis: Después del fallo que postergó el anuncio del plan económico/ Diputados pone en marcha el juicio político a la Corte/ Hoy comenzarán a trabajar tres subcomisiones, para analizar más de treinta pedidos de juicio a integrantes del Tribunal. De todos modos, el trámite parlamentario podría durar más de lo previsto.