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DIGITALIZAN LOS DEBATES DESDE 1853

El editor toma esta nota de su archivo, la suma a la página un día de 2014 y se pregunta qué habrá pasado con la posibilidad de leer los grandes debates de la República. ¿Importa saberlo? ¿A quién le importa?

Por Armando Vidal

Con aires de hito, el Congreso comienza a repartir a los legisladores un DVD con la primera parte de un proceso de digitalización de naturaleza histórica en todo sentido. Es la historia ordenada de las ideas y las palabras (o sea, los debates) desde 1853 a la fecha.

Esta primera parte corresponde a las Asambleas Constituyentes.

Comienza por la que inmortalizara Antonio Alice en su portentoso cuadro exhibido en el Salón de los Pasos Perdidos de Diputados. Desde aquellas sesiones (la del cuadro transcurre en el Cabildo de la ciudad de Santa Fe, ya demolido), se llega hasta la de 1994.

Por supuesto, se incluye la Constitución peronista de 1949 que los golpistas de 1955 derogaron por decreto. La segunda parte son los diarios de sesiones en ambas Cámaras.

La labor está dividida en tres tramos.

El primero es el escaneo, el segundo su conversión a Word y el último la implementación del software que permita los procesos de búsqueda en tan frondoso material.

La Universidad Tecnológica Nacional fue la contratada para tan compleja misión. El costo es un poco mayor al millón de pesos, la tercera parte de las estimaciones privadas.

La tarea avanza en contraste con el fracaso del gobierno en lograr el digesto que permita conocer el entramado legal vigente desde la ley número uno (la numeración actual supera las 26.000), un proyecto que el Congreso vivió como ilusión ahora devenida en frustración.

La cibernética hace tiempo que está instalada en el Palacio de Víctor Meano, por medio de sus archivos de cada Cámara abierto a las consultas.

También, las versiones taquigráficas de las sesiones, cargadas en pocas horas en las respectivas páginas de diputados.gov.ar y senado.gov.ar. Este proceso lo iniciaron los diarios en las salas de periodistas, el primero Clarín, en 1984.

Veteranos parlamentarios recuerdan cuando en los setenta las crónicas se escribían a mano sobre los mismos palcos de los recintos que el ciclista llevaba corriendo para alcanzar la sexta edición.

En poco tiempo más, la historia legislativa podrá leerse desde cualquier lugar. Un placer para los amantes del género.

Volanta, título y bajada: Un proceso histórico/ Digitalizan todos los debates parlamentarios que hubo desde 1853/ De los libros al DVD: la primera parte del trabajo, a cargo de la UTN, está terminada.

Fuente: Clarín, 18/2/08

  • Escrito por Armando Vidal
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DIEZ MIL CAJAS IGNÍFUGAS

Este artículo generó reacciones por parte de autoridades de la Cámara que no fueron consultadas si bien no hubo ninguna desmentida ni aclaración. La intención de la nota fue destacar el trabajo de los empleados de ese sector y no de los funcionarios. El texto menciona a Martín Garillo, uno de esos trabajadores ya fallecido, a modo de homenaje a su obra.

Por Armando Vidal

Puede verse como un destino cruzado. Mientras el bello Palacio Legislativo sigue siendo blanco de los aerosoles de la indignación con los legisladores, el prolijo archivo histórico de la Cámara fue distinguido por la UNESCO.

Tuvieron un mismo punto de partida con la llegada del menemismo. La Cámara, como parte del comando de la República, navegó cual Titanic hacia la catástrofe del 2001. En sentido contrario, un grupo de trabajadores llegados al Archivo desde otros puestos y en algunos casos como refugiados, se transformaron en los organizadores de una memoria dañada por mudanzas y estropicios.

El Archivo está en el subsuelo de un edificio a tres cuadras del Palacio.

Fueron sus empleados los que pintaron el piso, adecuaron las estanterías (las cortaron para hacerlas más bajas y encadenaron para darles mayor firmeza) y prepararon una sala especial de restauración, además de rescatar esa riqueza documental del asedio de aguas servidas que caían por caños averiados y de crear una aclimatación especial para los documentos.

En ellos dejó su tesonero ejemplo Martín Garillo, un empleado ya fallecido y artífice de los cambios.

 "Tienen la camiseta" sintetiza el director del Archivo, Orlando Falcón, antiguo funcionario de la Cámara. Es el encargado de golpear puertas en busca de elementales recuerdos. Mientras recuerda a Garillo, Falcón muestra el espectáculo de esas diez mil cajas ignífugas que guardan unos 500 mil expedientes. No todo está visto y menos aun por especialistas, razón por la cual el periodista Ricardo Chamorro, jefe del departamento de Análisis de Documentación Histórica, subraya  "que con una mínima inversión nosotros podemos digitalizar todo".

 Yendo a los papeles. ¿Estará guardado el expediente que alguien alguna vez pretendió hacer desaparecer porque contiene la mayor vergüenza del pasado de la Cámara? ¿Estará el expediente que encierra la mayor indiferencia del Congreso ante el futuro?

El primero, de 1992, es el del diputrucho, en la votación de la privatización de Gas del Estado (a la semana siguiente se anuló y se sancionó como correspondía).

El otro, del año 2000, es el requerimiento al Congreso del juez Jorge Ballesteros de una ley para condenar a los responsables de la deuda externa, por cuya falta sobreseyó a José Alfredo Martínez de Hoz, el ministro de Economía de Jorge Rafael Videla.

Ambos son exhibidos al rato a Clarín por Eduardo Fasanella, subdirector del Archivo.

La colección de documentos arranca con las actas de la preparatoria del primer Congreso, en 1854, escritas con prolija letra. Libracos que se preservan en esa sala especial que llevará el nombre de Martín Granillo.

 Para la Cámara, el Archivo no pasa de ser un depósito de viejos papeles aunque alguno lleve la firma de Fernando VII. Su sello, archivodiputados.gov.ar tiene un link en el portal de la UNESCO pero no en la propia página de la Cámara (diputados.gov.ar) que prefirió esconderlo como si no existiera.

Volanta, título, volanta y bajada: Diez mil cajas ingnífugas con medio millón de expedientes/ Diputados: el valioso archivo histórico que sigue olvidado en un subsuelo/ Mantenido por los empleados, fue premiado por la UNESCO.

Fuente: Clarin, 12/11/06.

  • Escrito por diputados.gov.ar
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ARCHIVO, PARTE DE LO QUE HAY

Es un lugar valioso cuyo cuidado depende de la calidad de los funcionarios responsables sobre los cuales no rige ninguna exigencia especial de ideoneidad y aptitud. Para la Cámara, es lo mismo preservar documentación histórica que muebles en desuso.

Entre lo que hay en los anaqueles del Archivo de la Cámara de Diputados se hallan los asuntos que aquí se consignan, solo una parte de ese tesoro escondido.

* Leyes secretas: Antecedentes de las llamadas leyes secretas que recientemente dejaron de serlo, de los años 1923, 1941 y 1960, todas para compra de material bélico. Actividades Antiargentinas Papeles, informes, y seguimientos de la Comisión de Actividades Antiargentinas en los años treinta. Era el auge de la década infame.

* La carta póstuma Original de la carta del gobernador catamarqueño José Cubas antes de ser decapitado por el rosismo, en 1841. Con ella, la viuda pidió una pensión.

*  Niños que trabajan. Proyecto de reglamentación del trabajo de mujeres y niños, redactado por el diputado socialista Alfredo Palacios, a principios de siglo XX.

Fuente: diputados.gov.ar